sábado, 19 de marzo de 2011

En offseason...


Cualquier offseason es difícil. Especialmente para los fanáticos. El de la NFL en 2011 es mucho más difícil. Con el actual clima laboral, se hace mucho más difícil concentrarse en el tema deportivo. Esta columna (mensual hasta septiembre, si es que tenemos temporada), tratara de no centrarse en la disputa entre jugadores y dueños. Leerán seguramente las opiniones sobre el tema de quien escribe, pero también existirá espacio para trabajar lo deportivo, lo estadístico, lo táctico. En esencia, todo lo que nos llama la atención de este deporte. Aclarado lo anterior, les doy la bienvenida a mis reflexiones de temporada muerta.

Billonarios V. Millonarios…

Encuentren un negocio que genere 9 mil millones de dólares en menos de 60 días (considerando únicamente los días de partidos). Luego, sienten a los protagonistas del asunto en una mesa para definir como se repartirán semejante ganancia. Verán como en menos de lo que piensan estamos hablando en términos jurídicos. No voy a detallar los puntos en los que se centra la batalla entre jugadores y dueños (para detalles, revisen lo publicado en Septiembre http://bit.ly/bL5kEE ). Dos cosas si deben quedar claras: 1) en esta disputa, las victimas no están en la mesa de negociación y; 2) alcanzado el punto más alto de la disputa (llevar el tema ante la justicia), las posibilidades de no tener temporada este año son importantes.

1) Decir que los fans son los únicos perjudicados en esta disputa, va mas alla del simple tema demagógico de darle espíritu al juego a partir de las personas que llenan los estadios habitualmente. De los 9 mil millones de dólares que están en disputa, los fans aportan, de manera directa, lo equivalente a la mitad de esa cifra. Piensen en las taquillas de cada equipo, la venta de souvenirs y sumen la cantidad de dinero que aportan por paga al a televisión. El resto, lo aportan de manera indirecta. Por ejemplo, consumiendo productos publicitados en las transmisiones de TV de cada partido y cada programa que habla de NFL. Jugadores y dueños están separados por mil millones de dólares. A esa tajada aspiran los jugadores para que el cuidado de los retirados y el mejoramiento de las investigaciones sobre las consecuencias que el futbol americano genere a largo plazo. Los dueños, quieren ese dinero para financiar la deuda que dicen asumieron en los últimos 2 años en construcción y remodelación de estadios y demás instalaciones de los equipos. Cada persona tendrá la posibilidad de revisar os argumentos de cada parte y definir hacia que lugar lleva sus afinidades. Pero queda claro que en esta bizarra (no encuentro palabra que lo defina mejor) disputa entre billonarios y millonarios, los que terminaran sufriendo serán los que menos voz tienen siendo, paradójicamente, los que más aportan.

2) Hasta que un juez federal dictamino que los equipos violarían clausulas del CBA si recibían dinero por concepto de derechos de TV sin que se jugara la temporada, los dueños no tenían la más mínima intención de extender las negociaciones para alcanzar un acuerdo. En mayo, recibirían el pago por derechos de TV correspondientes a la temporada 2011 y con eso extenderían la negociación del nuevo CBA hasta que las condiciones del contrato fueran las impuestas por ellos. Con el cambio en el panorama, los dueños se vieron en necesidad de extender los plazos para negociar. DeMaurice Smith (Director de la ahora disuelta NFLPA) olio sangre. Exigió de manera más enfática que nunca, la apertura de los estados financieros de los equipos en la última década. Y, de nuevo, allí se frenaron las negociaciones. Los dueños dicen no tener dinero para mantener el negocio, los jugadores quieren que lo prueben abriendo los libros. El no acuerdo llevo a la NFLPA a descertificarse. Es decir, a dejar de representar a los jugadores como unión. Ahora los jugadores son individualidades y cada uno puede presentar demandas anti-monopolio para evitar que los equipos impongan el paro laboral. Ningún jugador puede entrar a las instalaciones de su equipo en medio del paro. Ningún entrenador de un equipo puede asesorar a jugadores durante el paro. Los jugadores perdieron el seguro medico y todos los bonos que aseguraban sus contratos con el CBA vigente. No hay agencia libre ni firma de contratos al no tener acuerdo laboral vigente. En esencia, una especie de apocalipsis jurídico. Tanto jugadores como dueños llevaron la disputa a las cortes. Y lo que preocupa de ese espacio son los tiempos. No pasaran menos de 3 meses antes de tener decisiones firmes sobre cada demanda anti-monopolio presentada por jugadores (sin contar con las apelaciones). Eso nos llevaría, en el mejor de los casos a junio. Si las conversaciones se reinician en ese momento, los desacuerdos seguirán estando presentes. Y, en ese contexto, un acuerdo antes de agosto seria casi milagroso. Por no hablar de los problemas logísticos de no tener agencia libre ni firma de contratos hasta no tener el nuevo acuerdo firmado. Jugadores y dueños llevaron la disputa a sus últimas consecuencias. Extender el CBA hasta septiembre, habría asegurado que el offseason se llevaría con normalidad y que las negociaciones se harían en un clima mucho menos áspero que el presente. A esta altura, las posturas de ambos parecen separarse en lugar de acercarse. Las cortes han establecido esa diferencia. Que esas diferencias lleguen o no a la mesa de negociación dependerá de las decisiones que la justicia ordinaria tome a partir de ahora. En esencia, recomiendo tener un ojo en los diarios y otro en el calendario…

El “QB ganador” y otras leyendas.

¿Qué tienen en común Peyton Manning, Joe Flacco y Aaron Rodgers? Además de ser selecciones de primera ronda en el draft y de ser considerados pasadores de elite, los tres generaron comentarios interesantes por sus actuaciones en el último playoffs. Alrededor de ellos, se creó una especie de debate sobre diferentes temas. Veamos el debate y luego los argumentos.

Peyton Manning: Si, es el mejor pasador estadístico de la última década. Pero aun así los Colts tienen solo un anillo en ese lapso. En su clásica columna de los lunes en Sports Illustrated, Peter King escribía que Manning cumpliría 35 años este offseason (24 de Marzo de 1976) y, en esencia, que el tiempo se agotaba si los Colts y el propio Manning querían sacarle al menos un campeonato mas a la que ha sido, sin dudas, la época más exitosa del equipo en su historia (incluida aquella en Baltimore). Más que las preocupaciones por la edad del hijo mayor de Archie Manning, el eterno debate alrededor del QB de Indy está en sus actuaciones en partidos grandes. En el escenario donde se forjan las leyendas del juego: los playoffs. Argumentos estadísticos sobran. Varios de esos argumentos llevan a la comparación casi inevitable con el pasador más ganador de esta época, Tom Brady. Acusar a Manning de esconderse en partidos grandes tiene asidero en varios lugares. Y los argumentos para defenderlo se agotan. Pero, revisar a Manning sin revisar su entorno es injusto. Especialmente en un deporte como este, donde las piezas deben funcionar a la perfección si se quieren resultados. Piensen en esto: Marvin Harrison, el mejor receptor que ha tenido Manning en sus 13 temporadas en Indy, amaso la espectacular cantidad de 2 recepciones de TD en 15 partidos de playoffs al lado de Manning (ambas en 1 partido). De hecho, Harrison tuvo solo 1 partido con más de 100 yardas por recepción y en 7 de esos 15 partidos, tuvo menos de 5 recepciones y menos de 50 yardas por recepción. Si, Manning es quizás el pasador que mas objetivos utiliza en el campo. Pero ¿Solo 2 TD en 15 partidos de playoffs? No apunten solo a Peyton. La defensiva es quizás el tema donde descansa la mayor parte de los argumentos de los que aun defienden a Manning. En este tema, Bill Polian se lleva buena parte de la responsabilidad. Desde 2000, los Colts han empleado 13 selecciones de primera o segunda ronda para obtener jugadores defensivos en el draft. De esa selección, provienen nombres tan ilustres (¿?) como Rob Morris, Idree Bashir, Larry Triplett, Mike Doss o Marlin Jackson. Indy es el mejor ejemplo de que ese genial invento llamado “Defensiva Tampa 2”, es capaz de esconder personal mediocre. En esos 10 años, Marcus Washington, Dwight Freeney y Bob Sanders han sido los únicos seleccionados a un Pro Bowl. La carrera de Washington fue promedio para su posición, Sanders es uno de los mejores safeties de la liga pero las lesiones mataron su carrera. Solo Freeney puede ser presentado como logro de Polian en selecciones de draft. El resto, fue la magia de Tony Dungy y un esquema que llevo a su tope la máxima de la Tampa 2: doblarse, pero no romperse. En contrapartida Reggie Wayne y Dallas Clark se unieron desde 2000 a Edgerrin James, Marvin Harrison y Tarik Glenn como talento ofensivo obtenido en la primera ronda del draft. Ahora revisemos a Manning como individuo:

Peyton Manning en playoffs

Intentos

Completos

% Completos

Yardas

TD

INT

Rating

En victorias

325

224

68.9

2796

20

9

104.3

En derrotas

393

229

58.3

2590

9

10

75.1

De por vida

718

453

63.1

5386

29

19

88.4

No se dejen impresionar por los 20 TD en victorias de Indy. 9 de esos pases de TD llegaron en 2 partidos contra Denver (5 en 2004 y 4 en 2005). Sin esos números, la relación TD’s-INT’s de Manning en playoffs seria una miserable 20-19. Sumen a eso las 283.4 yardas que promedia por partido, una diferencia abismal entre el porcentaje de pases completados en victorias y derrotas de Indy y la diferencia en el rating. En las derrotas de Indy, Manning lanzo solo 9 pases de TD. El equivalente a 63 puntos (asumiendo que en todos los casos se convirtió el punto extra). En total, en esas 10 derrotas en playoffs Indy produjo 142 puntos y permitió 247. La producción de la ofensiva de pase de los Colts (la principal arma de este equipo en la última década) no fue ni la mitad de los puntos anotados por el equipo. Sumen a eso la cantidad grosera de puntos permitidos y tendrán el resultado de 9-10 de los Colts en playoffs en la era Manning. El argumento del poco carácter no es sostenible. Esencialmente porque hay poco jugadores en la liga con el temperamento y el liderazgo dentro del terreno que tiene Peyton Manning. En Indy, hay errores a todos los niveles. Desde el gerencial hasta el deportivo. Los números de la temporada regular no son nada si no se sustentan con buenas actuaciones en enero. La comparación con defensivas exitosas tampoco es argumento. Si, Pittsburgh tiene la mejor defensiva de la década y tipos como Trent Dilfer fueron capaces de ganar Super Bowls detrás de defensivas de época. Pero New England, por ejemplo, gano el Super Bowl de 2001 con una defensiva que está lejos de tocar cualquier libro. Incluso la defensiva campeona de 2003 de los Pats, que fue primera en puntos permitidos con 14.9, tiene a otros 18 equipos con mejores defensivas por delante en la era del Super Bowl. En resumen, no es la defensiva un punto detrás del cual pueda esconderse a Manning. Hay datos más interesantes. El primer trabajo publicado en este blog trataba de explicar los problemas que Manning tenía contra las defensivas 3-4. Antes de ganar a los Jets en la final de la AFC en 2010, los Colts habían sido eliminados en 5 ocasiones consecutivas por defensivas 3-4. Indy sufre en playoffs porque Peyton Manning no puede cargarlos como lo hace en temporada regular. Quizas no sea esa la mejor frase para colocar en el epitafio de su carrera. Pero en su defensa debe decirse que hombres como Favre, Marino y Elway contaban con más talento y consiguieron cosas parecidas. El problema está al comparar a Manning con sus contemporáneos. En esa lista lo está esperando Tom Brady. Y, sin la carta de las estadísticas disponible, la desventaja del QB de Indy en esa comparación es enorme. Que sea o no consecuencia del equipo en que a cada uno le toco jugar, es un asunto mucho más complejo.

Joe Flacco: Los QB’s no ganan partidos, los equipos ganan partidos. Los QB’s no ganan campeonatos, los equipos lo hacen. Repitan eso incesantemente y luego miren la línea de Joe Flacco en playoffs. Si hay algo que me genero profunda molestia en enero, fue leer el “dato”, según el cual Flacco tenía record de 3-2 en playoffs. No es esta una discusión de mera semántica. No se trata simplemente del hecho de que detesto que se hable de “Victorias de QB” en cualquier circunstancia. Ese “dato”, es además un insulto para cualquier persona que tuviera la oportunidad de revisar la línea de Joe Flacco en playoffs antes del partido de comodines en Arrowhead Stadium.

Joe Flacco en Playoffs

Intentos

Completos

% Comp.

Yardas

TD

INT

Rating

Antes de Arrowhead

120

57

47.5

660

1

6

46.5

En Arrowhead

34

25

73.5

265

2

0

115.4

En la siguiente semana

30

16

53.3

125

1

1

61.1

De por vida

184

98

53.2

1050

4

7

61.6

El de la primera línea es un mediocre pasador. Uno que a duras penas puede esgrimir algún argumento para haber sido tomado en la primera ronda del draft. Sin embargo, de esa línea poco vistosa nadie hacia caso. Solo se hablaba de las “4 victorias de Flacco en playoffs”. Arrowhead pareció ser una confirmación de que las victorias si eran la estadística importante. Pero el Flacco de la semana siguiente en Heinz Field fue, en términos estadísticos y de ejecución, todo lo que describe la línea 1 del cuadro precedente. Que con semejantes números de su pasador un equipo tenga record de 4-3 en playoffs, es un milagro. O, más bien, una demostración de que en la NFL son los equipos y no las individualidades las que ganan partidos y campeonatos. No es solo la estadística de victorias la que me molesto. También se hablo en algún momento del “Record de Matt Ryan en casa” o de sus “Regresos de último cuarto”. Ya escribíamos en la previa de la ronda divisional (http://bit.ly/gvyzsw ) sobre lo ficticia que resultaba esa estadística a la hora de medir a cualquier pasador. Mas aun en el caso de uno al que apodan Matty Ice descansando en ese dato (Tramon Williams y los Packers se encargaron de desprestigiar el dato en la práctica).La estadística dice mucho. Pero es simplemente una herramienta. Convertir un número en un veredicto sobre el talento de un jugador determinado puede ser mortal. Tanto para el jugador como para quien lo escribe y lo da por cierto. Además, en Ryan y Flacco hablamos de QB’s de tercer año. Que no sean tan buenos como algunos datos dicen, es algo con lo que gerencias y fans tendrán que lidiar. Pero este deporte es demasiado grande en detalles como para encasillarlo en un número o dos.

Aaron Rodgers: Primero que nada, debo decir que soy fan de Rodgers. Es, a mi concepto, uno de los 2 pasadores en la liga que tienen todo el catalogo (pases largos, cortos, acarreos, pases en movimiento, entre otras). El otro es Ben Roethlisberger. En la semana previa a Super Bowl, Rodgers fue literalmente acosado por los medios con preguntas sobre su relación con Brett Favre. La relación entre ambos nunca fue buena. Para nadie es un secreto que Favre nunca tuvo dotes de maestro. Y fue precisamente eso lo que le exigieron los Packers cuando tomaron a Rodgers en 2005. Aprender el sistema y mantener el bajo perfil era la tarea de Rodgers. A la espera de tener en algún momento su oportunidad. Esa oportunidad llego 3 años después del draft. En esos 3 años, Rodgers no solo no tuvo demasiada asesoría por parte de Favre, sino que además no titularizo ningún partido. Es el único QB de los seleccionados en la primera ronda del draft en la década pasada que no tuvo titularidades en sus primeros 3 años. Philip Rivers y Chad Pennington jugaron, al menos, 1 partido en su tercer año. La primera titularidad de Rodgers, llego en su cuarto año en la liga. Sin respaldos y con la responsabilidad de llenar los zapatos de una leyenda como Favre. 3 años después, nadie recuerda ese proceso. Todos miran el titulo y piensan que el círculo se ha cerrado. Pero es necesario revisar el proceso. Sin contar a Sam Bradford y Tim Tebow, se tomaron 26 pasadores en la primera ronda del draft desde 2000. Esos 26 jugadores, titularizaron en promedio 18 partidos en sus primeras 2 temporadas. Pennington, Rivers y Rodgers son los únicos que no jugaron en sus primers 2 años. Rodgers es el único que no jugó en sus primeros 3. El proceso de Rodgers tiene 2 lecturas. Una que habla de su paciencia, de su capacidad para aprender el sistema, para mantenerse tranquilo en un vestuario donde no tenia ningun ascendente. La otra, habla de las ventajas que le entrego a Rodgers haber llegado a un equipo donde lo estaban preparando para hacerse cargo y no a uno donde tuviera que asumir semejantes responsabilidades desde su primera temporada. Son pocos los equipos que pueden darse el lujo de desarrollar un QB en la NFL. No siempre es exitoso ese proceso. Pero sigue siendo un lujo que pueden darse pocos. La comparación de Rodgers con sus compañeros de draft, pierde peso desde esa perspectiva. Alex Smith, el menos beneficiado en la comparación, fue titular en San Francisco 23 veces en sus primeras 2 temporadas. Los scouts coincidían respecto a Smith en que era el que estaba más y mejor preparado para ser titular inmediatamente. Que su desarrollo no fuera el esperado tiene que ver con características personales, pero también con la presión de una titularidad no demasiado sencilla de asumir cuando eres QB seleccionado en la primera ronda. Rodgers alcanzo el tope de sus capacidades. Pero tuvo ventajas que otros en su condición no tuvieron (aun con la negativa de Favre a ser su tutor). Desarrollar un QB en la NFL es muy difícil. Más aun en una liga cada vez más especializada en atacar y defender por esa vía. El titulo de los Packers y el proceso Rodgers son demostración de que la paciencia rinde frutos en este negocio. El problema, es que no todos los participantes en el negocio pueden darse el lujo de esperar 3 años para hacer valer un pick de primera ronda.

QB's tomados en la primera ronda del draft desde 2000

Año

Pick

Jugador

Partidos titularizados en sus primeras 2 temporadas

2001

1

Michael Vick

17

2002

1

David Carr

27

2003

1

Carson Palmer

29

2010

1

Sam Bradford

-

2009

1

Matt Sttaford

13

2007

1

JaMarcus Russell

16

2005

1

Alex Smith

23

2004

1

Eli Manning

23

2008

3

Matt Ryan

30

2006

3

Vince Young

28

2002

3

Joey Harrington

28

2004

4

Philip Rivers

0

2009

5

Mark Sanchez

31

2003

7

Byron Leftwich

27

2006

10

Matt Leinart

16

2006

11

Jay Cutler

21

2004

11

Ben Roethlisberger

25

2009

17

Josh Freeman

25

2008

18

Joe Flacco

32

2000

18

Chad Pennington

0

2003

19

Kyle Boller

25

2007

22

Brady Quinn

3

2004

22

JP Losman

8

2003

22

Rex Grossman

6

2005

24

Aaron Rodgers

0

2010

25

Tim Tebow

-

2005

25

Jason Campbell

20

2002

32

Patrick Ramsey

16

sábado, 5 de febrero de 2011

Super Bowl XLV: Pittsburg Steelers v. Green Bay Packers.


La liga estableció un estándar a inicios de la década pasada: “construye un estadio y te daremos un Super Bowl”. Jerry Jones lo hizo. Y no solo construyo un estadio, construyo la instalación deportiva más imponente de los Estados Unidos y una de las más sorprendentes del mundo. El domingo, Jones tendrá que ver como en el salón de gala que construyo para ver coronarse a su equipo, dos equipos de clase trabajadora pelean por el titulo de campeón de la NFL. En algún lugar del mundo, todos los que odian a los Cowboys sonríen al pensar en esto. Más allá de las consideraciones por el lugar, la edición 45 del Super Bowl entrega uno de los duelos más parejos del último tiempo. Parejo, mas allá de las características ofensivas y defensivas de ambos equipos. Parejo en intangibles, en historia y, especialmente, en momentos.

Ofensiva Pittsburgh v. Defensiva Green Bay.

El primer y quizás más importante punto en este apartado, es la lesión y no participación del centro novato de los Steelers Maurkice Pouncey. El miembro más atlético de una línea ofensiva que sufre de manera monumental contra la presión. Dom Capers preparo su plan de juego mucho antes de saber que Pouncey no estará en el terreno el domingo. Pero se preparo para Doug Legursky o para un Pouncey con problemas de movilidad. En ese contexto, la presión por el centro aparece como una de las principales cuestiones a tener en cuenta. Hay varias cosas que mirar en los esquemas de Capers, mucha más si se trata de presión por el centro. La primera, es el papel de BJ Raji y Cullen Jenkins en esas situaciones. Para una 3-4 como la que maneja Green Bay, la carga con los apoyadores por el centro marca, prácticamente, una declaración de zona en secundaria. Especialmente en la zona media, donde la necesidad primordial es quitarle los pases rápidos a Ben Roethlisberger. Dom Capers no vende sus esquemas de cobertura casi nunca. Es decir, es de los coordinadores que menos cargas con 6 envía (3.2% de las cargas de los Packers este año fueron con 6 jugadores o más, solo Washington tuvo un porcentaje menor). Pensemos entonces en una presión que incluya a Jenkins y Raji mas Clay Matthews (por ser el mejor pass rusher del equipo), AJ Hawk (por ser el que peor marca el pase entre los apoyadores medios del equipo) y, muy seguramente, Charles Woodson. Es precisamente ese el segundo punto a tener en cuenta: el papel de Charles Woodson en el plan de juego de Capers. Desde la semana 15 (o desde que los Packers se han estado jugando la vida), Tramon Williams y Sam Shields se convirtieron en los esquineros 1 y 2 habituales. Capers ajusto el esquema para que Woodson pasara a formar parte de la caja y dejar a Nick Collins como único safety en campo. El movimiento no fue descabellado. Charlie Peprah y Morgan Burnett mostraron muchas debilidades para cubrir el pase. Con Woodson haciendo las veces de un safety que está en la caja en todas las jugadas, Capers encontró un buen espía contra scramblers, una gran marca para alas cerradas, un jugador rápido para retroceder a la zona cuando quieran jugar “Cover 2” clásico y un muy buen pass rusher. Todas esas, características que necesitan los Packers contra un equipo que tiene un buen Ala Cerrada receptor (Heath Miller), al mejor QB cuando de improvisar fuera del bolsillo se trata y una línea ofensiva que tiene serios problemas contra las cargas “A” (en los espacios que se forman entre el centro y los guardias). Para los Steelers, este será un interesante campo de pruebas. Especialmente una prueba para Bruce Arias y su libro de jugadas con primacía de pase. Olvidemos la producción terrestre en la primera mitad contra los Jets en el campeonato de la AFC. Esa producción tiene varias características que la hacen parecer poco creíble. Especialmente, la particular ausencia de tackleo efectivo de parte de los defensivos de los Jets. La mejor manera de sacar a Woodson de la caja, es tener 3 receptores en el terreno. Eso obligara a Capers a marcar al receptor extra con un apoyador o a tener que hacer lo propio pero con Heath Miller. La otra solución es jugar esquema nickel (5 backs defensivos), pero resulta igual de insegura en la medida que Peprah y Burnett sufren contra el pase, especialmente cuando juegan zona. Los Steelers tienen esos 3 receptores: Hines Ward, Mike Wallace y Emmanuel Sanders. Ward trabajara seguramente la zona media. AJ Hawk tiene problemas contra el pase y Desmond Bishop se encarga de un costado de las hashmarks (algo muy parecido a lo que hace Lance Briggs en la Tampa 2 de Chicago). Wallace y Sanders son receptores de distancias. Seleccionar marcas adecuadas para ambos es un juego interesante. Desde inicio de la temporada, Tramon Williams ha trabajado consistentemente a receptores en coberturas 1 a 1 con éxito importante. El receptor 1 del equipo rival promedio 54.4 yardas por partidos contra Green Bay en la temporada regular, el promedio de la liga fue de 64.5 yardas por partido. Williams permitió 5.5 yardas por pase intentado en su contra esta temporada, el decimo mejor promedio entre los esquinero de la liga. Eso dice mucho. Siendo el esquinero más rápido del equipo, es más que presumible que tenga el trabajo de marcar a Wallace y evitar las bombas de Roethlisberger. El problema, es que eso dejaría a Shields con Ward, al menos si Capers no renuncia a la idea de tener a Woodson en la caja durante la mayoría del partido. La otra solución es la zona. Capers no es enemigo de la zona. De hecho, de no ser por el buen 2009 de Woodson y el buen 2010 de Williams, su secundaria habría jugado zona la mayoría del tiempo en sus 2 años en Green Bay. La zona plantea un reto en la medida que Roethlisberger mueve el bolsillo habitualmente y un esquema que entregue 5 yardas delante de la línea de golpeo, convertirá a la defensiva de Green Bay en una que vera a Ben correr toda la noche. Hablando de correr, hay que decir que el acarreo es un planteamiento absolutamente diferente en este partido. Quizás, sea el punto donde los Steelers marcan una diferencia importante respecto a los Packers. En una enfrentamiento de línea ofensiva pesada contra caja atlética, siempre ganara la primera cuando se trate de correr el balón. Aunque en este punto, la ausencia de Pouncey pesa enormemente. Correr contra BJ Raji es un problema. De hecho, correr contra cualquier tackle nariz clásico es un problema. Contra las 3-4, aprovechar las burbujas y los pass rushers externos es la mejor receta. Y los rivales de Green Bay lo llevaron a cabo de esa manera en la temporada. Contralos Packers, el 44% de los acarreos fue por el centro (entre el centro y los guardias). Mientras que por los costados se repartieron 28% cada uno. Los promedios de la liga con 50% por el centro y 25% por cada costado. Raji y Jenkisn son excelsos contra el pase, pero están en desventaja física contra el peso de Chris Kemoeatu y Ramon Foster. Para que tengan una idea de lo importante que es Maurkice Pouncey en el esquema de los Steelers: 61% de sus acarreos fueron por el centro, cuando el promedio de la liga es 49%. Es la presencia física de Pouncey, Kemoeatu y Foster lo que permitió que los Steelers dominaran el centro de la línea de esa manera. Con Doug Legursky como centro, la historia no debería ser similar.

Claves para Pittsburgh:

1.- Establecer temprano el acarreo. Eso permitirá que la jugada y finta y pase sea efectiva. Contra un equipo que llena la caja con 8 y hasta 9 jugadores, la finta y pase es un problema. Más aun si consideramos las características de improvisador que tiene Big Ben.

2.- No vender demasiado temprano las ayudas en la línea. Flozell Adams tendrá que marcar 1 a 1 a Clay Matthews y Doug Legursky tendrá que hacer lo propio con BJ Raji. Cullen Jenkins y Charles Woodson también merecen atención y las marcas dobles harían de esa una difícil asignación. Comprometer a Heath Miller o Rashard Mendenhall (o ambos) como bloqueadores demasiado temprano, le entregara toda la ventaja a los Packers. Dejar que la línea se defienda sola y ayudar solo en caso de extrema necesidad.

3.- Explotar los duelos favorables en la secundaria. Puede ser un apoyador o alguno back defensivo. Pero en jugadas donde al menos 3 jugadores salgan por pase, Roethlisberger encontrara un duelo favorable y deberá explotarlo. Eso obligara a Capers a utilizar más zona o a cambiar el formato de sus marcas.

Claves para Green Bay:

1.- Cargas de espacios “A”. Cargar por el centro contra un jugador que tendrá su primera titularidad en la NFL en el partido más importante del año. En las últimas semanas, Capers encontró formas de alinear a Clay Matthews como apoyador medio y enviarlo a presionar desde esa posición contra un guardia. Que cambie el objetivo y en lugar de buscar un guardia intente presionar contra el centro suena comprensible. Es cierto que físicamente lo supera, pero Matthews ha demostrado el atleticismo para ganar esa clase de duelos.

2.- Mantener a Roethlisberger en el bolsillo. Big Ben no es un scrambler clásico. Es más un improvisador experto. Obligarlo a mantenerse en el bolsillo es una manera de reducir el impacto que pueda tener. Especialmente porque la tentación de dejar la marca e ir a tacklearlo es demasiado grande en ocasiones y eso dejaría expuesta a la secundaria a jugadas grandes de los sprinters Wallace y Sanders.

3.- Quitarle los pases cortos a Roethlisberger. Marcar bien la zona media es una regla fundamental contra un receptor como Hines Ward. Si los Packers tienen que jugar zona de 7 lo harán sin ningún problema. La carga en zona es una solución más que factible en ese caso. Asignar un espia para Rashard Mendenhall es otra medida necesaria. Casi obligatoria cuando el corredor en el terreno sea Mewelde Moore.

Duelos clave:

-Mike Wallace v. Secundaria Packer: evitar la jugada grande de Wallace debe estar en el tope de prioridades.

-Doug Legursky v. BJ Raji: Legusrky debe haber visto unas 1500 veces el video de la INT salvadora de Raji en el Campeonato de la NFC. Prepararse para lo que sea (que en esencia es carga en zona), es primordial.

-Heath Miller v. ¿?: Pittsburgh no puede darse el lujo de tener 3 receptores en el terreno muchas veces, lo endeble de su línea ofensiva se los impide. Por eso, su tercer receptor será Miller en la mayoría de las ocasiones. Encontrarle marca adecuada (presumiblemente Charles Woodson), es algo que aun debe estar pensando Capers.

Ofensiva Green Bay v. Defensiva Pittsburgh.

¿Qué hacer contra una defensiva que tiene la mejor presión y la mejor defensiva por tierra de la liga? La respuesta no es un qué, sino un quien. La respuesta es Aaron Rodgers. Ben Roethlisberger es el mejor improvisador de la liga, Peyton Manning el que mejor lee defensivas, Tom Brady el mejor pasador en distancias cortas, Jay Cutler el mejor en distancias largas y Michael Vick el mejor scrambler. Si tienen que elegir a un pasador que trabaje bien todas las distancias (cortas, medias y largas), quédense con Rodgers. Lo impresionante de Rodgers, es la facilidad con la que trabaja con lo que las defensivas contrarias le entreguen (por vía aérea o terrestre). Ante un QB asi, es difícil traer presión. Pero estamos hablando de Dick LeBeau, el creador de la carga en zona y probablemente el coordinador más importante de la última década en la NFL (con el respeto de Tom Moore). Así que hay que asumir, que el pan de juego trabajara las falencias de Rodgers. La primera y quizás la más importante, es la manera bastante rudimentaria en que maneja la presión por el centro. Escapar de un bolsillo colapsado en uno de los costados es una cosa. Tener que hacerlo cuando es el centro el que se viene abajo, es un problema. Especialmente, porque los Steelers compensan el poco talento individual de su secundaria con una zona que es bastante difícil de leer. Lo que enfrentará esa defensiva el domingo, es al cuerpo de receptores más versátil de la liga. Rodgers cuenta con receptores para cualquier situación y distancia. Y los Steelers no tienen precisamente la secundaria más confiable en talento o entendimiento de esquemas. Ike Taylor con Donald Driver, Bryant McFadden con Greg Jennings y el extremadamente vulnerable William Gay con Jordy Nelson. Aun tendrían que encontrarles solución a James Jones y Andrew Quarless (por no hablar de la habilidad de Brandon Jackson para recibir pases). En semejante contexto, la zona se plantea como la solución más factible para los Steelers. La última demostración de Rodgers contra una zona (probablemente la mejor de la liga), fue contra Chicago. Antes del súbito apagón de la segunda mitad (en gran medida relacionado con la lesión de Chad Clifton), Rodgers destruyo las costuras de la zona de los Bears. Pequeña diferencia: aquella era Cover 2 (más allá del retroceso de Brian Urlacher) y el esquema que los Steelers cuando mandan cargas en zona es Cover 3. Las costuras de esa zona son más difíciles de explotar. Al menos, no para tantas yardas como las que Rodgers encontró al inicio del Campeonato de la NFC. Si la zona es la solución, sera interesante ver la clase de cargas en zona que envía LeBeau. Si vienen de los apoyadores medios, algún liniero defensivo tendría que retroceder. No es ese un escenario prometedor contra los rapidísimos Jennings y Nelson. Hacer retroceder a los apoyadores externos, es quitarle un gran porcentaje a las posibilidades de éxito de la presión. La carga de safety se impone. Y en ese esquema, entra a la escena Troy Polamalu. El problema con las cargas de safety (de las que LeBeau es fan confeso) es que los retrocesos son mas largos para el jugador que tenga que cubrir la zona. Y, a menos que sea defensiva nickel, ese jugador sera un apoyador o un liniero que pagara las consecuencias de la rapidez de los receptores de Green Bay. Como hemos dicho ya en varias ocasiones, obligar a Rodgers a trabajar corto no es lo peor que le puede ocurrir al QB de los Packers. Además, ante la casi segura ausencia de yardas terrestres, Mike McCarthy debería colocar su mejor cuerpo en el terreno y esos son sus receptores. Llenar el terreno con 4 y hasta 5 receptores, colocaría a la zona de los Steelers en un problema similar al que enfrentaron contra New England. Y dejaría la puerta abierta para que, con una caja menos congestionada, el acarreo pueda entregar alguna renta. El problema de esa idea es que descansa en las posibilidades de que la línea ofensiva pueda contener por si sola a los Steelers. James Harrison v. Chad Clifton es un duelo más parejo de lo que se piensa. Ziggy Hood tendrá que vérselas con el mejor guardia de la NFL en Josh Sitton. Y el duelo que más dudas despierta: LaMarr Woodley v. Bryan Bulaga. El principal problema de Bulaga es su capacidad atlética. Aun tiene que terminar de resolver sus problemas con el juego de pies. Woodley no es precisamente el pass rusher más rápido de la liga. Y en el duelo físico, Bulaga tendrá ventaja siempre que no se lo coma el escenario. El otro gran problema contra los Steelers es definir el punto por el que vendrá la presión. Si, Troy Polamalu entra casi siempre por el costado de James Harrison. El problema se plantea cuando la carga de secundaria, es de uno de los esquineros. Sobrecargar un costado de la línea para evitar que Rodgers mueva el bolsillo hacia su costado más cómodo (el derecho) es una solución que fácilmente podrían emplear los Steelers con Harrison y Polamalu. Por tierra, el duelo es más que interesante (mas por esquema que por expectativas). Por fuera del tackle izquierdo, los rivales de Pittsburgh intentaron 6% de sus acarreos. Por fuera el tackle derecho: 4%. Los promedios de la liga en ese sentido son 10 y 11% respectivamente. Los Steelers retan la máxima que dice que correr contra un pass rusher es siempre dinero en el banco. Harrison y Woodley son excelsos contra el acarreo. Especialmente, cuando tienen ayuda de alguno de los safetys (Polamalu usualmente). Si Green Bay quiere aprovechar un duelo favorable en la línea, ese es el de Josh Sitton con Evander “Ziggy” Hood. Aaron Smith era el run stopper de esa línea defensiva. Sin él en el terreno, Hood ha hecho un trabajo decente. Pero nada más. Contra Sitton, enfrenta al mejor en su posición en la liga. Si los Packers quieren intentar algo por tierra, la formula de corredor de poder mas Sitton delante del corredor, se impone como la más lógica.

Claves para Green Bay:

1.- Establecer el tempo de la ofensiva. Series largas y ofensiva sin reunión en la que van machacando al rival. Eso han hecho los Packers todo el año. Les permite controlar el reloj y descargar todo el libro sobre un rival que ya para el tercer cuarto luce agotado. Que puedan hacerlo sin demasiado juego terrestre, no cambiara demasiado el escenario en que lo lograron durante la temporada.

2.- Explotar a William Gay en coberturas individuales. Incluso en la zona, Gay es vulnerable. Si Rodgers encuentra a Nelson o Jones mano a mano con el tercer esquinero de los Steelers, debe explotar ese duelo.

3.- Que la línea ofensiva gane los duelos individuales. Solo en esa medida McCarthy podrá llenar el terreno con receptores. En situaciones en que Polamalu se acerque a la línea, Daryn Colledge deberá darle una mano a Clifton. Aplica la misma formula para Josh Sitton y Bryan Bulaga con LaMarr Woodley.

Claves para Pittsburgh.

1.- Eliminar el pase corto de libro de Green Bay. La razón por la que los Packers pudieron pasarle por arriba a sus rivales en las primeras mitades de sus partidos (anotaron 194 puntos en la primera mitad de sus partidos y permitieron 125), fueron las series largas. Y esas series se establecían más con pase corto que con acarreo. Cualquier defensiva que obligue a Rodgers a ser pasador de distancias medias o tener que escapar de la presión, tendrá éxito.

2.- Mantener cubierta la zona profunda todo el partido. Ike Taylor y Bryant McFadden retrocediendo y Ryan Clark corriéndose al centro. Así se establece el Cover 3 de los Steelers en sus cargas en zona. Si le agregan a Polamalu en la zona de los apoyadores, evitaran ambas distancias. Los pases medios (10-15 yardas) son indefendibles per se, pero demandan extrema precisión del QB. Obligar a Rodgers a trabajar al extremo toda la noche es clave.

3.- Ampliar la zona si lo exige el partido. LeBeau no renuncia jamás a su identidad. Después de todo, es lo que los trajo hasta aquí. Pero cambiar el enfoque contra un Rodgers dominante puede ser clave. Si los Steelers no pueden ganar el duelo en la zona de los apoyadores, tendrá que entregar algo de presión por mas cobertura para quitarle las salidas rápidas al QB de Green Bay.

Duelos clave:

-Bryan Bulaga v. LaMarr Woodley: recibirá algo de ayuda de Quarless, Sitton o John Kuhn cuando intenten por tierra. Pero Bulaga tendrá que establecer superioridad temprano en situaciones de pase. En caso contrario, sufrirá toda la noche.

-William Gay v. Jordy Nelson: jugadores de ranura clásicos. Nelson gana el duelo en velocidad. Gay necesitara toda la ayuda disponible en jugadas de ruta profunda.

-Casey Hampton v. Scott Wells: si Josh Sitton establece superioridad y Wells puede ganar el duelo contra Hampton, los Steelers tendrán un serio problema para cubrir el acarreo por el centro.

Equipos especiales.

En un duelo de defensivas, los despejadores toman enorme importancia. Tim Mashtay es de los mejores de la liga. Especialmente cuando se refiere a dejar al rival dentro de su yarda 20 (25 despejes dentro de la yarda 20 esta temporada). Jeremy Kapinos no es precisamente el mejor de la liga, pero cumple (41.1 yardas por despeje esta temporada). Con una defensiva de presión y zona como la de Pittsburgh, encajonar al rival en cada posesión es más que necesario. En lo que se refiere a pateadores, los Packers parten con ventaja. Mason Crosby convirtió 78% de sus intentos de gol de campo. 4 de los 6 que fallo, eran intentos de más de 40 yardas. Shaun Suisham llego para sustituir al despedido Jeff Reed y convirtió 14 de 15. Crosby tiene mucha más experiencia e historial de conversiones en momentos de presión que un Suisham que por algo estuvo sin trabajo hasta la semana 11.

Pronóstico: el duelo de defensivas no es tan grande como el duelo de esquemas. Se enfrentan los hombres que crearon el esquema defensivo que ha definido la última década en la NFL: la carga en zona o zone blitz. Los Packers llegan habiendo jugado partidos con implicaciones de vida o muerte en 5 semanas consecutivas: v. NY Giants, v. Chicago, @Philadelphia, @Atlanta y @Chicago. Que con semejante calendario fueran capaces de encontrar la manera de llegar a esta instancia, es una demostración de la esencia de este equipo. ¿Que se les pueda achacar cierta ausencia de instinto matador por momentos? Es cierto. Pero no deja de ser un equipo más completo que su rival. Y una de las mejores historias de equipo alguno en el último tiempo… Packers 27 – Steelers 17.