viernes, 3 de enero de 2014

AFC Comodines: Chiefs en Colts.


El primer partido de comodines es una de las tres revanchas que se juegan el fin de semana. Es la más cercana en el tiempo (semana 16) y como en el caso de los otros dos partidos, se juega en un lugar diferente al de temporada regular. Los Colts ganaron en Arrowhead un partido que tranquilamente puede considerarse una aberración estadística desde la perspectiva de los Chiefs. Kansas fue líder de la Conferencia hasta finales de Noviembre pero un cierre 2-5 los obliga a visitar a principios de enero. Indy recibe su primer partido de playoffs en la era Luck con menos talento (por lesiones), pero muchas más certezas que en 2012. La última vez que Lucas Oil vio un partido en enero, fue una de las tantas derrotas traumáticas de los Colts contra un rival de menor talento en el papel (los Jets de 2010). Los Chiefs de 2013 no son menos talentosos. De hecho, llegan con todos los números para generar un partido similar al de enero de 2011.
KANSAS CITY EN INDIANÁPOLIS.
Los Chiefs perdieron su cuarto partido de la temporada en Arrowhead contra los Colts en la semana 16. Pero esa derrota no fue como cualquier otra. Ese partido represento la peor demostración ofensiva de KC en la temporada. Desde el punto de vista estadístico, fue la suma de todas las cosas que le habían venido saliendo bien a los Chiefs, pero invertidas. Un par de ejemplos dejaran más claro lo que se plantea. Kansas llego a la semana 16 con solo 4 de las entregas de equipo, convertidas en puntos por el rival (3TD’s, 1 FG). Contra Los Colts, 2 de las 4 entregas se convirtieron en anotaciones de 7. Lo más interesante, es que esos dos drives anotadores de Indy tomaron solo 4 jugadas y 1:13 de tiempo utilizado.  Indy no solo le saco 14 puntos a las entregas de KC, lo hizo en un pestañeo contra la mejor defensiva de la AFC. Otra: Ios Chiefs convirtieron apenas 1 de 8 en terceras oportunidades, pero 6 de esas 8 terceras oportunidades fueron terceras y largo (3era y más de 5 por avanzar) y aunque Alex Smith convirtió pases en 5 de esas 6 terceras, ninguna alcanzó para convertir el primer down. A los Chiefs les va realmente mal en tercera y largo (12da peor ofensiva de la liga), pero nunca habían quedado en esa situación tanto como en la semana 16. El drive promedio de KC fue de 1:58, su peor promedio ofensivo de la temporada. Además, tuvieron su peor posición de terreno promedio del año. Defensivamente, mantuvieron a los Colts controlados. Los 4 mejores drives de Indy en el día (en cuanto a jugadas y tiempo), solo alcanzaron para 4 intentos de gol de campo (3 convertidos, 1 fallado). En suma, sacando las 2 entregas que se convirtieron en 14 puntos en menos de minuto y medio y el horrendo rendimiento ofensivo de Kansas, no fue un partido de 16 puntos de diferencia.
Para los Colts no fue solo cuestión de aprovechar dos entregas en 4 jugadas. Indy tuvo uno de sus mejores partidos defensivos de la temporada, controlando la zona corta contra el pase y la caja contra el acarreo. Alex Smith tuvo apenas 7 jugadas en territorio de Indy en todo el partido. Todas en la segunda mitad y abajo por 2 anotaciones. En pases que viajaron menos de 10 yardas a los costados, Smith completo 13 de 19, pero Indy hizo muy buen trabajo controlando las yardas después de la recepción, que son la base de la ofensiva aérea de los Chiefs. Esos 13 pases completos, solo amasaron 117 yardas. Las pantallas a Jamaal Charles y los envíos al flat con Dwayne Bowe no generaron nada. Indy controló espacios de manera perfecta e invadió carriles de pase en los intentos de mover el bolsillo. Para empeorar todo, el redescubierto trabajo profundo de Smith (algo que profundizo en ofensiva KC desde el partido en Denver), no genero absolutamente nada. Los Chiefs no pudieron completar ninguno de los pases que viajaron más de 20 yardas en el aire. Básicamente porque Vontae Davis y Greg Toler hicieron buen trabajo rompiendo rutas de entrada, especialmente cuando tenían a Dexter McCluster saliendo de la ranura. Por tierra, Indy necesitara un trabajo similar al que tuvieron en la 16. Si bien las 155 yardas terrestres de Indy parecen indicar pobre rendimiento, los 4 acarreos más largos de los Chiefs fueron el de 30 yardas de Charles para TD al principio del partido y otros 3 en el último cuarto y perdiendo por 16. Sacando esos 4 acarreos, KC corrió para solo 74 yardas y promedio 4.6 por intento, muy lejos de lo que esa ofensiva necesita para ganar partidos. El trabajo de los apoyadores de los Colts será clave el domingo. Especialmente en lo que se refiere a mantener la disciplina de espacios que les dio tan buenos resultados en la 16. Jerrell Freeman tuvo un partido espectacular, forzando un balón suelto e interceptando a Smith. Freeman volverá a ser clave para evitar que los Chiefs consigan establecerse en la caja y obliguen a Indy a colocar recursos en el centro que permitan mejor desarrollo de las pantallas en los flats y en zona media.  Los Colts necesitan controlar la caja y evitar que el ritmo de Smith en pases cortos le de espacios a conversiones más largas. Algo posible si consideramos que esa secundaria, aunque sin tener estrellas, tuvo el mejor partido defensivo de la temporada contra Peyton Manning.
Del otro lado del balón, los Colts están obligados a hacer un mejor trabajo. Al menos si no cuentan con los regalos del primer enfrentamiento. Aun sin Justin Houston (que estará el sábado en Lucas Oil), los Chiefs fueron capaces de poner presión consistente en el bolsillo. Frank Zombo tuvo un partido promedio contra Gosder Cherilus y Tamba Hali le genero 4 presiones al poco consistente Anthony Castronzo. Andrew Luck se vio bien en el partido después de un primer cuarto un poco flojo, en el que incluso Brandon Flowers le perdono una intercepción. Lo fundamental es que, por diseño, Luck trabajo corto toda la tarde. De los 26 pases que completo Luck en el partido, apenas 3 viajaron más de 10 yardas. TY Hilton fue incapaz de generar nada en los flats o en slants de corto desarrollo. Los receptores de Indy no pueden generar separación cuando los esquineros físicos establecen el contacto desde el principio de la jugada. Tanto Flowers como Sean Smith y Marcus Cooper pueden trabajar en el mix de la zona media sin demasiados problemas. Si el plan de los Colts es seguir trabajando corto, ni siquiera el regreso de Houston asegura que los Chiefs puedan poner presión consistente sobre Luck. Pero a menos que Donald Brown vuelva a tener un partido grande, Indy encontrara problemas para generar emparejamientos favorables mano a mano para Hilton o el recientemente preferido sobre Darrius Heyward-Bey, Da´Rick Rogers. 

PRONOSTICO: Las defensivas que permiten pocos puntos tienen la desgracia de ver magnificados sus errores estadísticamente. Los Chiefs se autodestruyeron en la 16 con su peor juego ofensivo de la temporada, pero dos partidos de ese estilo no parecen ser posibles en 3 semanas. Indy necesitaría un partido extraordinario de Donald Brown (o una aparición estelar de Trent Richardson), para complementar lo que su juego de pase no pueda darles por diseño. Si los Chiefs mantienen el nivel de su defensiva y son capaces de eliminar el trabajo medio-profundo de Luck, quedara en la ofensiva (básicamente Charles y la eliminación de errores de Smith), ganar el partido. Lucas Oil no es precisamente un lugar extraordinariamente difícil para ganar en enero y Luck aun tiene que probar que puede cargar a esta versión de los Colts más allá del promedio. CHIEFS 24 – COLTS 20.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Previa NFC Oeste 2013: Seattle Seahawks

Si quieren un ejemplo casi de libro de texto de como armar una franquicia competitiva en poco tiempo y con poca inversión, revisen el caso de los Seattle Seahawks. De los 22 titulares de la temporada 2013, 13 son selecciones de draft y solo 3 de ellos selecciones de primera ronda. La columna vertebral del equipo: Earl Thomas, Russell Okung, Bruce Irvin, Max Unger, Golden Tate, Bobby Wagner, Brandon Mebane, Russell Wilson, Red Bryant, KJ Wright, James Carpenter, Kam Chancellor y Richard Sherman, llego via draft. Solo los tres primeros de esa lista son selecciones de primera ronda. El mérito va desde haber encontrado al mejor esquinero de la liga en quinta ronda (Sherman en 2011), hasta haber encontrado un pasador franquicia en la tercera (Wilson en 2012). Aún es muy temprano y el equipo es muy joven, pero queda claro que el proyecto ya tiene los resultados a la vista. La expectativa de Super Bowl está más que justificada.

OFENSIVA

Lo que sorprende de Russell Wilson no es su rendimiento en comparación a su tamaño (5'11) o al lugar del draft en que fue tomado. Lo sorprendente es que haya logrado ganar la competencia contra un pasador con experiencia NFL en los entrenamientos del año pasado y después establecerse como un pasador de bolsillo más que bueno en todas las facetas del juego. Wilson y el coordinador ofensivo de los Seahawks Darrell Bevell no sucumbieron a la tentación de lanzar por la ventana el libro ofensivo y dimensionar el juego en torno a la zone-read. En lugar de eso, el juego de pase de los Seahawks fue uno de los más estables en la liga y solo incorporo conceptos de la ofensiva opcional a mediados de noviembre. Wilson encontró formas de explotar su buen brazo y su capacidad para pasar a la carrera fuera del bolsillo que lo convirtieron en el pasador todoterreno que hoy todos admiran (el video del partido en Soldier Field a mediados de la temporada 2012, es un ejemplo punto por punto de las habilidades de Wilson). Del crecimiento de la ofensiva da luces un número: Seattle fue el segundo equipo que más utilizo play-action en sus jugadas totales en 2012 (35%). Algo en lo que ayudó el establecimiento como estrella de Marshawn Lynch y el buen funcionamiento del esquema de bloqueo en zona. La línea ofensiva tiene dos miembros del equipo del Pro Bowl 2012 de la NFC, el tackle izquierdo Russell Okung, que finalmente pudo jugar toda una temporada y el centro Max Unger que se benefició de la presencia de un pasador de bolsillo habil para mostrar sus capacidades bloqueando en jugadas de pase. James Carpenter y Paul McQuistan son los guardias. Carpenter tiene algunos problemas bloqueando en jugadas de pase, aunque siendo esta una línea de bloqueo en zona, se esconden buena parte de ellos en el movimiento grupal. El tackle derecho Breno Giacomini es el eslabón más débil de la cadena, especialmente por ser propenso a castigos por sujetar pass rusher de velocidad élite. La lesión del recién firmado Percy Harvin, elimina las posibilidades de ver un espectáculo más que interesante en esta ofensiva, al menos de entrada. Harvin debería estar de regreso para el final de la temporada regular y dependiendo de cuál sea su nivel en ese momento podrá tener alguna contribución a la ofensiva. Sano, es un playmaker con capacidad de incidir en todas las facetas del juego ofensivo y es lo que en Seattle esperan que ocurran en el corto plazo. Pero sin él por buena parte de la temporada, Wilson tendrá que arreglarse con el mismo personal que tuvo el año pasado. Con Golden Tate y Sidney Rice trabajando todas las distancias y con algún problema para trabajar desde las esquinas, teniendo en cuenta que lo mejor de ambos vino desde la ranura. Doug Baldwin deberia aparecer como la opción más física de ese grupo de receptores para aligerar las cargas de Tate y Rice. Ese trabajo fallo en lograrlo Zach Miller durante buena parte de la temporada 2012, pero sus buenas actuaciones en playoffs dan una idea de lo que puede aportar cuando se compromete con el esquema. Sin Harvin, esta ofensiva volverá a depender primariamente, de lo que Lynch aporte por tierra. En el entendido de un desarrollo de las habilidades como pasador de Wilson (dentro y fuera del bolsillo) y de una ampliación en los conceptos ofensivos que le permitan usar su velocidad, la ofensiva debería mostrar aún mejor cara que en 2012. Si cuando Harvin regrese eso ocurrió, el equipo será una amenaza en enero.

DEFENSIVA

Con ustedes, la mejor defensiva de la liga. Seattle tiene, por mucho, la mejor secundaria de la NFL, una de las mejores cajas y una línea defensiva que tiene más talento del que cabe en el terreno. Es, sin dudas, la unidad con la mayor colección de talento que hay actualmente en la liga. El único punto gris es la pérdida de su coordinador del año pasado, Gus Bradley, que es ahora entrenador de los Jaguars. Pero su sustituto será uno de sus antiguos asistentes, Dan Quinn (ex entrenador de línea defensiva). Quinn es el autor de varios de los conceptos de presión con los que vivió la defensiva de Bradley, por lo que los cambios no deberían ser demasiados. Esta defensiva vive de una muy buena presión que ejerce una caja muy atlética, disciplinada y con alto conocimiento del juego. Eso se lo permite la mejor secundaria de la liga (un grupo que asusta no solo por su calidad sino también por su juventud). Richard Sherman es el mejor esquinero de la NFL en la actualidad. Así lo dicto su extraordinario juego marcando mano a mano el año pasado (y la lesión de Darrelle Revis). En su costado opuesto, Brandon Browner incorpora algunos elementos más físicos que Sherman, pero tiene la misma capacidad para jugar hombre y zona con conceptos de Cover 0 (marca personal), algo que los hace a ambos especímenes bastante raros. Los safeties son Kam Chancellor y Earl Thomas, una pareja que complementa a la perfección las habilidades de heavy-hitter del primero (especialmente como complemento en la caja), con la capacidad de lectura de líneas de pase y un atleticismo extraordinario en el segundo. Seattle suele entregar toda la zona media a sus safeties para que marquen zona escalonadamente y sin descuidar la caja. Thomas cubre muchísimo terreno a los costados y con esquineros que marcan mano a mano o con conceptos de mano a mano en todos los snaps, es bastante difícil definir cuándo se genera una drop zone (el espacio generado entre dos zonas responsabilidad de dos jugadores diferentes). Esa capacidad viene a ser complementada por un especialista en la ranura como lo es el ex Vikings Antoine Winfield. Ni Sherman ni Browner pueden marcar en la ranura con conceptos de mano a mano con la misma efectividad que lo hacen en las esquinas (por eso Sherman sufrió tanto con Roddy White en el playoffs divisional de 2012, White lo llevo a la ranura y genero separación aprovechando su velocidad para ganar en los ángulos). Winfield solucionaría eso y además trae una de las mejores técnicas de tackleo vista a cualquier esquinero en la liga en el último tiempo. Los cuatro frontales tienen a Brandon Mebane, Chris Clemons y Red Bryant como sus principales armas. Trajeron a Cliff Avril de Detroit y a Michael Bennett de Tampa como agentes libres. Dos jugadores que ayudaran mucho en la rotación de pass rushers. Mebane, Bennett, Avril y Bryant son alas defensivas con muchísima experiencia en 4-3 y números más que interesantes. Seattle dejara de sufrir por lesiones de Clemons o Bryant en algún momento de la temporada. Mebane es un tackle con capacidad de presión y de jugar dos espacios contra el acarreo. El otro lugar en la línea debe ser del ex Miami Tony McDaniels, que viene de jugar como ala en una 3-4 y es especialista contra el acarreo. Con tan buena secundaria y línea defensiva, las responsabilidades de los apoyadores pasan por colaborar en presión y cobertura en partes iguales. Los Seahawks con Bradley sorprendieron a la liga en varias ocasiones con la utilización más que creativa de sus backs defensivos. Esquemas con 5 y hasta 7 jugadores de secundaria se pudieron ver en esta defensiva en los últimos dos años. En ese escenario, los apoyadores son mas parte de una rotación que piezas fijas del esquema. KJ Wright y Bruce Irvin jugaron situacionalmente el año pasado. Especialmente Irvin que vio acción en mayoría de terceras oportunidades. Eso le permitió mantenerse fresco y amasar 8.5 capturas. El único jugador con lugar prácticamente seguro, sin importar el paquete o frente que muestre la defensiva, es el apoyador medio Bobby Wagner. Un jugador de apenas segundo año, pero con un rendimiento que permite pensar que no está muy lejos de la elite de la liga.

PRONOSTICO: Difícil pensar que la expectativa de playoffs no parezca una carga pesada para un equipo cuya base no tiene más de 5 años en la liga y apenas una o máximo dos visitas a enero. Seattle tiene en su contra jugar en la misma división de los Niners y de una versión mejorada de los Rams; un calendario que además de incluir dos partidos contra esos equipos tiene a Colts, Texans, Falcons, Saints y Giants y el tema del siempre difícil segundo año del pasador franquicia. Pero todo apunta a que están listos para el reto. Los imponderables de la temporada dirán si el listón del Super Bowl está demasiado alto aun, pero es innegable que es uno de los 3 candidatos de la Conferencia. 1eros en la NFC Oeste.

PD: Si consiguen ventaja de localia para enero, olvídenlo... nadie gana en Seattle en enero.

Previa NFC Oeste 2013: San Francisco 49ers



En dos años, Jim Harbaugh convirtió a una franquicia sin rumbo en un contendor consistente al Super Bowl en la conferencia nacional. En el camino, resolvió los problemas de Alex Smith como pasador en la liga; resolvió los problemas del GM Trent Baalke respecto a Smith y no tener un QB que le permitiera soñar con un juego grande en febrero, armo una de las ofensivas más peligrosas de la liga y coloco en el gran escenario a un pasador que parece miembro de una nueva especie de QB’s en la liga. Nadie podrá reprochar a Harbaugh la derrota de New Orleans en febrero o, incluso, una mala temporada. El crecimiento de los Niners hizo mejores a sus rivales de división. Hoy, a pesar de venir del juego grande, no tienen absolutamente nada seguro.

OFENSIVA

En la última década muy pocos equipos se comprometieron tan profundamente con el acarreo como estos Niners. Si bien es cierto que el peso del acarreo en el libro ofensivo venia dado por la incapacidad de Alex Smith para trascender como pasador, también es cierto que con la aparición de Collin Kaepernick a mitad de temporada, la primacía del acarreo no se modificó en el libro del coordinador ofensivo Greg Roman, solo se reajusto en función de aprovechar los atributos físicos del nuevo QB. En la relación de jugadas ofensivas de los Niners el año pasado, no se nota demasiada diferencia entre el equipo con Smith (49.9% de snaps en pase; 50.1% de snaps acarreo) y el equipo con Kaeps (49% pase; 51% acarreo). Semejante simetría en el manejo de las jugadas pasa, entre otras cosas, por lo que le entrega el acarreo a este equipo. En casi 500 acarreos, los Niners promediaron 5.1 yardas por intento. El séptimo equipo con más acarreos intentados y el segundo de mejor promedio de yardas después de oh casualidad! Washington. El tema es que, eventualmente, esa relación tendrá que cambiar a favor del pase. Y es donde tiene tarea por hacer Collin Kaepernick. El año pasado, el libro ofensivo en jugadas de pase tampoco cambio luego de la lesión de Smith. La aproximación a ese ámbito siguió dándole al pasador una o máximo dos lecturas en progresión. El cambio es que cuando Smith veía sus opciones cerradas enviaba el balón fuera por la banda, Kaepernick corría. El Super Bowl fue apenas una probada de los que un coordinador defensivo preparado puede hacerle a la zone-read y sus conceptos. El pasador de los Niners tendrá que mostrar este año que puede ser un pasador de bolsillo consistente. Tendrá que aumentar y mejorar sus lecturas en progresión y sus pases en zona media con anticipación. Hacer lecturas en progresión bajo presión es algo que tendrá que hacer más de una vez este año. Y si Harbaugh y la gerencia de los Niners quieren que Kaepernick tenga una carrera medianamente larga, eventualmente tendrán que evitar que asuma riesgos fuera del bolsillo. El juego de pase perdió al receptor con el que mejor química desarrolló Kaepernick. Michael Crabtree se rompió el tendón de Aquiles y se perderá toda la temporada. Los Niners trajeron a Anquan Boldin, un receptor con muy buenas manos y con un árbol de rutas mucho más desarrollado que el de Crabtree. Ante la ausencia de mejores opciones, Kyle Williams trabajara la otra esquina. Williams es especialista en la ranura, pero tendrá que asumir esas funciones porque la ranura será del novato Quinton Patton o del adquirido vía cambio de Kansas Jon Baldwin. Vernon Davis regresa como el principal ala cerrada. Tendrá que ayudar al novato Vance McDonald a suplir la ausencia de Delanie Walker, un ala cerrada que le servía a Roman como elemento para crear emparejamientos favorables, especialmente fuera de la línea. Un equipo que depende en tanta medida del acarreo, demanda no solo un buen corredor, sino profundidad y especialistas. Frank Gore es el titular indiscutible. Nadie se benefició más de los conceptos de zone-read que Gore, que pudo encontrar líneas realmente amplias cuando la finta de Kaeps funcionaba. Pero los Niners tienen además, mucha profundidad. LaMichael James ve acción situacional, especialmente en formaciones con solo un corredor. Su velocidad le permite correr por fuera de los tackles sin problemas. Anthony Dixon y Kendall Hunter (que regresa de una lesión), tienen características similares a Gore. Ese backfield se beneficia de una de las líneas ofensivas más talentosa de la liga. Todos son especialistas en bloqueos para juego por tierra, pero destacan los tackles Anthony Davis y Joe Staley y el guardia izquierdo Mike Iupati, por su capacidad fuera de serie para bloquear en el segundo nivel. 

DEFENSIVA

Esta es una unidad que vive mucho más del esquema que del talento individual de las partes que lo ejecutan. La 3-4 que dirige Vic Fangio no trabaja en función de generar entregas de balón (apenas 25 el año pasado). Su objetivo es detener al rival en la menor cantidad de ocasiones posibles. Suena como el objetivo de cualquier defensiva, pero en el caso de los Niners se cumple a rajatabla. Nadie va sobre el balón para forzar una entrega si en el proceso descuida un hombre o una zona. No se busca forzar la entrega (como en, al menos el 80% de las filosofías defensivas de la actualidad), sino que se enfatiza la detención. Quizá por eso el jugador más importante de esta defensiva en las últimas dos temporadas ha sido Justin Smith. A pesar de no imponer nueros astronómicos de capturas (apenas 3.5 capturas en 2012), es un especialista generando presión sobre el pasador y deteniendo el acarreo detrás de la línea de golpe. Su bajísimo rendimiento, por lesión, en el playoffs del año pasado redujo considerablemente el aporte de Aldon Smith, el pass rusher elite del equipo. Justin regresa completamente sano, una buena noticia porque los Niners tienen debutante en esa zona. Ian Williams es el nuevo tackle nariz, luego de que Isaac Sopoaga saliera del equipo como agente libre. De Williams puede decirse muy poco, porque en tres años en la liga solo ha disputado tres partidos y menos de 30 snaps en total. El otro miembro de esa línea es Ray Mcdonald, un liniero que no se destaca presionando pasadores, pero que tiene excelente técnica para detener el acarreo. Los apoyadores son la línea más sólida de la defensiva y por mucho. Por el centro, Patrick Willis y NaVorro Bowman son, seguramente, la mejor pareja de apoyadores medios de la liga. Extraordinarios soportes al tackle nariz contra el acarreo, defienden muy bien pase y se presentan en la línea en situaciones de presión. Fangio usualmente los mantiene lejos del backfield (apenas 2.5 capturas entre ambos en 2012), pero la capacidad para sumarse a la presión la tienen de sobra. En los costados, el segundo Smith, Aldon, depende mucho de cómo Justin genere y maneje dobles marcas por dentro. Eso le permite usar su velocidad para ir por fuera y destruir el bolsillo. Del otro lado, Ahmad Brooks es un especialista contra el acarreo, con ocasional éxito en la presión. La secundaria sufrió un golpe importante con la salida de Dashon Goldson vía agencia libre a Tampa. Goldson y Donthe Whitner se convirtieron en especialistas en el esquema de dos safeties profundos que maneja Fangio y que le permite enviar a sus esquineros a marcar mano a mano. El sustituto será el novato de primera ronda Eric Reid o CJ Spillman. Reid parece ser quien mejor encaja en el rol de Goldson, pero Spillman puede ver mucha acción si los Niners tienen problemas presionando pasadores y necesitan añadir elementos extra a esa tarea. En los costados, Carlos Rogers y Tarrell Brown regresan como titulares. Se especuló sobre la posibilidad de ver a Rogers jugando en la ranura o como safety situacional, pero la lesión de Chris Culliver, que se perderá toda la temporada, aborta esa idea. Nnamdi Asomugha llega después de dos años en el fallido experimento de Philly. Asomugha sufrió jugando zona en demasía en ese esquema y llega a una defensiva donde sus talentos marcando sobre la línea serán mucho más apreciados. Aunque desde la ranura y no en una de las esquinas.

PRONOSTICO: No es el equipo con la mayor colección de talento de la división, pero su esquema ha probado ser exitoso. La resaca del Super Bowl, la falta de profundidad en lugares clave y la curva de aprendizaje de un Kaepernick que ya no es una sorpresa, son cosas que les juegan en contra. Pero queda claro que con una potencia en la conferencia y que solo una temporada perfecta de Seahawks y compañía evitara que lleguen a la última semana de enero con posibilidades. 2dos en la NFC Oeste.

Previa NFC Oeste 2013: Arizona Cardinals

Arizona tiene varios problemas. Quizá el más grande sea que comparte división con dos de los mejores equipos de la Conferencia. Pero además está el tema del pasador veterano, del coach, asistentes y GM nuevo, de la superestrella con poquísimo talento alrededor y, en general, de una reconstrucción que no termina de destruir lo viejo y darle paso a algo nuevo. Los Cards tienen más talento en términos de individualidades de lo que su terrible temporada 2012 permitiría pensar. El gran tema es adaptarlos a un esquema. 

OFENSIVA

¿Es Carson Palmer una mejoría respecto a Kevin Kolb, Ryan Lidley y John Skelton? Si, por poco. ¿Es Palmer una solución a largo plazo o siquiera a mediano plazo? Definitivamente no. Hay una razón por la que salió de Cincy cuando apareció un novato de segunda ronda y por la que no fue capaz de rendir ni la mitad de lo que se esperaba de el en Oakland. El tema con Palmer no es que sus mejores días hayan quedado atrás, es que eso ocurrió hace mucho tiempo (playoffs de 2005 en adelante) y aún sigue encontrando oportunidades. El gran reto para Steve Keim, el nuevo gerente general de los Cards, es lograr un ambiente medianamente competitivo para rodear a Larry Fitzgerald, algo que en Arizona no conocen desde el retiro de Kurt Warner. La temporada pasada, fue la peor de Fitz desde su llegada a la NFL y en eso mucho tuvo que ver el carrusel de QB’s con los que tuvo que trabajar. Si Palmer le da estabilidad a la posición, ya habrá mejoría respecto al año pasado. Michael Floyd y André Roberts son complementos adecuados. En especial Roberts que saca muchas ventajas de las dobles coberturas cuando va a la ranura en el mismo costado que Fitzgerald. Bruce Arians viene de dos lugares donde sus pasadores compartían una capacidad que Palmer no tiene (o al menos perdió la poca que tenía después de aquella lesión de 2005): movilidad. Si hay algo que necesitara es protección de altísimo nivel, algo que en Oakland le dieron a ratos y aun no es seguro que puedan proveérsela en Arizona. El tackle izquierdo Levi Brown regresa luego de perderse toda la temporada 2012 por una lesión en los entrenamientos. Aun con los pies de plomo que lo caracterizan, es una mejoría respecto al terrible bloqueo que vio esa posición la temporada pasada. El tackle en el otro costado será el recién firmado Eric Winston, que llega desde Houston como una de las últimas firmas del offseason. Sin Winston no logra ganarse el puesto, la responsabilidad recaerá en el jugador de segundo año Bobby Massie, una especie de enigma por el contraste tan grande entre su primera y segunda mitad de temporada de novato: 13 capturas permitidas entre las semanas 3 y 8 y ninguna entre las semanas 9 y 17. Daryn Colledge pasará a jugar como guardia derecho y el nuevo guardia izquierdo será el novato de primera ronda Jonathan Cooper (apenas el primer guardia seleccionado top 10 desde 1997). El centro Lyle Sedlein no es nada para emocionarse, a menos que desarrolle algo más que presencia física en esta temporada. El backfield es otra de las cuestiones en las que Palmer necesitara ayuda y no es nada seguro que obtenga algo ni medianamente similar a lo que tuvo en Oakland. Rashard Mendenhall llega desde Pittsburgh donde perdió su trabajo por una serie de lesiones de rodilla que lo dejaron fuera en 2012. Mendenhall tiene experiencia en el sistema Arians (que fue despedido de Pittsburgh en 2011) y seguramente eso también jugo a su favor al momento de contratarlo. Su backup es un jugador que apenas jugó 5 partidos en 2012 por lesiones, Ryan Williams. Ese tándem sano puede generar serios problemas por lo bien que se complementan sus capacidades a lo interno y externo de la línea. Pero nadie en Arizona tiene demasiadas expectativas respecto a poder tenerlos a ambos en los 16 partidos de la temporada. 

DEFENSIVA

Cambio de gerente general significa cambio de entrenador y coordinadores. Y en el caso de Arizona, eso también puede significar haber dejado ir al coordinador de la única unidad del equipo con capacidades competitivas serias. Ray Horton salió de los Cards entre otras cosas porque ni siquiera se le tomo en cuenta en las entrevistas para el nuevo coach. El nuevo coordinador defensivo es Todd Bowles, que llega de Philly donde coordinaba secundaria hasta que la implosión del nefasto experimento Juan Castillo, le dio la defensiva de manera interina. Bowles conservará la 3-4 base de Horton, aunque seguramente añadirá muchos más conceptos de zona en secundaria (especialmente con los safeties). El desastre del modelo Juan Castillo vino a partir de tener una serie de “animales del balón” como Nnamdi Asomugha y Dominique Rodgers-Cromartie, jugando zona en 60% de snaps. Siendo Castillo el que menos voz tenía en las decisiones de esa defensiva y Bowles un eminente entrenador de secundaria desde 1997, no sorprendería que la base de esos conceptos vinieran de él. Pero Arizona tiene algo que el esquema Horton les heredo y es una caja con capacidades de presión en varios niveles y una secundaria con capacidades de marca mano a mano aun en desarrollo, pero con buen potencial y de resultados ya palpables. Las alas defensivas de Arizona son de las más talentosas de la liga. El año pasado, Calais Campbell y Darnell Dockett se combinaron para 11.5 capturas y su contribución contra el acarreo fue igual de importante. Dan Williams es un tackle nariz unidimensional que de alguna manera funciona bastante bien como complemento de las alas. Los apoyadores son una cuestión a revisar, en tanto no ofrecen demasiadas certezas de entrada. Sam Acho es un mediocre pass rusher con serios problemas para deshacerse de bloqueadores de pies medianamente sólidos. Los Cards firmaron a John Abraham, esperando poder colocarlo en el mix por el trabajo de Acho, pero siendo un ala que tendrá que hacer la conversión a apoyador externo y a los 35 años, no es demasiado alta la expectativa. Lorenzo Alexander y Matt Shaugnessy pelearan por el otro puesto como pass rusher. Alexander tiene más experiencia en el esquema que el ex ala defensiva los Raiders. La secundaria tiene como mejor elemento a Patrick Peterson. En Arizona ya nadie duda que la decisión de salir de Dominique Rodgers-Cromartie fue la más acertada (aunque hayan obtenido un pasador que no hizo absolutamente nada). Peterson tiene aún lejos su tope de rendimiento, sigue siendo más velocidad e instinto que lectura del juego. Eso viene con los años de experiencia y lo mostrado hasta ahora da para pensar que cuando llegue a ese nivel, será uno de los mejores de la liga. Lo complementan dos jugadores recién llegados: Antoine Cason, que nunca pudo llenar los zapatos de Antonio Cromartie en San Diego y Jerraud Powers, una opción nada despreciable para jugar en la ranura, teniendo en cuenta que fue donde mejor se le vio en Indianápolis. En la zona profunda, solo el ex Dolphins Yeremiah Bell tiene su lugar seguro. Un buen golpeador y complemento de cajas de 8, no es nada consistente marcando zona por el centro, como le demandara Bowles. El profundo libre puede ser Rashad Johnson o el novato de tercera ronda Tyrann Mathieu, una apuesta no tan arriesgada, por un jugador cuya complicada vida fuera del terreno ha opacado lo talentoso que es para jugar zona profunda. Su velocidad y rango de reacción pueden ser un buen complemento para un Bell que tendrá 36 años al finalizar la temporada. 

PRONOSTICO: Arizona tuvo la quinta mejor defensiva forzando entregas de balón (33) y la que menor rating permitió a los pasadores contrarios (77.1). El gran problema fue la ofensiva, que luego del arranque 4-0 fue incapaz de mantenerse después de la lesión de Kevin Kolb. Teniendo que jugar 4 veces contra San Francisco y Seattle, la ofensiva no apunta a tener el talento suficiente para mejorar lo necesario este año. La paciencia de Larry Fitzgerald en una franquicia perdedora puede agotarse tan pronto como al final de esta temporada. La tarea es mantenerlo contento mientras el resto de la reconstrucción ocurre. 4tos en la NFC Oeste.

Previa NFC Oeste 2013: San Luis Rams

La NFL de esta época no te da demasiadas oportunidades de probar tu talento (a menos que te llames Alex Smith y tengas MUCHA suerte). Para los pasadores, esta es una liga de 3 años. En el primero muestras lo que traes, en el segundo tienes todos los permisos para caerte y a partir del tercero se define quien eres. Este será el cuarto año de Sam Bradford como QB titular en San Luis. El resultado dista de ser el esperado de entrada. Lo más cercano que estuvieron los Rams de playoffs fue la semana 17 de 2010, cuando perdieron en Seattle que terminó clasificando con record negativo. El resto, ha sido una combinación de errores aun no resueltos, poco talento alrededor e inestabilidad en la dirección. Este año parece haberse subsanado al menos el 80% de esos ruidos, lo que significa que para Bradford este es el año…

OFENSIVA

Dos movimientos arriesgados pueden terminar marcando definitivamente la temporada de los Rams. El primero es la firma del tackle izquierdo Jake Long vía agencia libre. Long viene de Miami donde no fue renovado a pesar de haber sido hasta 2011 el mejor tackle izquierdo de la liga, por mucho. Problemas de lesiones lo limitaron a jugar 12 partidos en 2012 y permitir la cantidad más alta de capturas en su carrera (7 en la temporada). Si la movida funciona y Long puede estar sano, los Rams habrían resuelto uno de sus principales problemas por mucho tiempo. Roger Saffold se muda a la derecha de la línea con la llegada de Long. Por el centro, Scott Wells (que viene de jugar apenas 7 partidos en 2012 por lesión) y Harvey Dahl parecen darle estabilidad a la zona, especialmente en la protección del pase. La gran duda es el guardia izquierdo, Shelley Smith, un jugador con 4 años de experiencia que va apenas a su primera temporada como titular NFL. Seguramente la línea de San Luis mejorara mucho respecto a las 35 capturas permitidas el año pasado, aunque todo descansa en la posibilidad de tener a Long y Wells sanos todo el año. La segunda apuesta arriesgada es la de entregar 4 selecciones de draft para subir y seleccionar a Tavon Austin, en teoría, el playmaker que Sam Bradford está esperando desde 2010. Austin tiene todo para ser un éxito de otro planeta en la NFL. Brian Schottenheimer, el coordinador ofensivo de los Rams, puede tranquilamente entregarle el balón en cualquier situación o espacio del terreno. Seguramente, una mejoría respecto a Danny Amendola que aun con lo talentoso que es, nunca pudo permanecer lo suficiente en el terreno para demostrarlo. El resto del cuerpo de receptores está encabezado por las alas cerradas, Jared Cook y Lance Kendricks. Solos no son precisamente una amenaza para nadie, pero juntos combinan una buena dosis de bloqueo en todos los niveles y buenas manos en zona media, algo que en los conceptos ofensivos de Schottenheimer es fundamental. Austin Pettis, Brian Quick y Chris Givens son los otros receptores. San Luis tiene mucho interés en desarrollar frentes ofensivos con amplitud de receptores en el terreno, lo que significa que al menos dos de esos tres receptores tendrán que establecerse como opciones en las esquinas mientras Austin trabaja fundamentalmente la ranura (que es donde mejor le va). La selección de frentes con 3 y 4 receptores de manera sostenida, sería la respuesta a un juego por tierra que entra a 2013 sin ninguna certeza. La salida de Steven Jackson, deja al juego por tierra sin opciones claras. Isaiah Pead no mostro demasiadas habilidades para encontrar espacios en la línea o para lograr salir del ruido cuando se le cerraban los gaps. Daryl Richardson si mostro esa habilidad, pero sigue teniendo problemas para desarrollar el acarreo en el segundo y tercer nivel. Esa clase de deficiencias no son precisamente las que se complementan, por eso en el caso de los Rams será muy importante lograr reducir las cajas amplias. En esencia, todo pasa por la capacidad de Bradford de aprovechar al que seguramente es el equipo ofensivo más talentoso que ha tenido desde que llego a la liga (lo que dice mucho de lo que tuvo previamente). Sin Jackson y con un juego por tierra que ya no salvará la ofensiva en momentos difíciles (y dudo que aparezca demasiado en los fáciles), debe ser el año de Bradford. 

DEFENSIVA

En una división donde parecen estar las dos mejores defensivas de la liga, al menos de entrada, podemos encontrar también a una candidata más que solida a ser tercera o, al menos top 5. ¿Cómo sostienen semejante candidatura? Simple, fueron líderes en capturas de la liga el año pasado con 52, de las cuales 39 fueron producidas por sus 4 frontales y 27.5 por sus titulares habituales. La de San Luis es una defensiva que no produjo mejores resultados el año pasado porque su coordinador defensivo fue suspendido al inicio de la temporada y apenas este año le entregan la unidad a alguien oficialmente (Tim Walton, antiguo coordinador de secundaria en Detroit). Fisher entrevistó a varios pesos pesados, pero que el trabajo recayera en Walton da para pensar que será él quien tome la mayoría de las decisiones gruesas en defensa. Después de todo, les fue bastante bien con ese esquema el año pasado y la marca de fábrica de los Titans de Fisher siempre fueron sus frontales. Robert Quinn, Kendall Langford, Michael Brockers y Chris Long son una extraña combinación de velocidad y potencia. Es quizás lo más parecido a la línea de los Giants en sus mejores años y seguramente sea la mejor línea de 4 frontales de la liga. Con tanto talento en el principio de la caja, los apoyadores deben proveer apoyo en zonas específicas. Es decir, necesitas especialistas más que jugadores completos. San Luis tiene al menos el prototipo. James Laurinaitis se ha establecido como una muy buen apoyador medio de 4-3. Aún le falta terminar de desarrollar la parte de la cobertura de pase (especialmente los drop zones contra la finta y pase), pero en general tiene todo lo necesario para ser inamovible. Jo-Lonn Dumbar llega para ser apoyador externo desde New Orleans, donde se destacó como buena opción situacional contra el acarreo, pero no mucho más. El novato Alec Ogleetree, cayo a segunda ronda solo por problemas extra terreno, pero es un apoyador de costado débil con una capacidad para leer gaps y marcar pase que pocas veces se ve a este nivel. Si Fisher logra mantener su cabeza en el terreno, tendrá ganancias inmediatas. El coach de los Rams ya tiene una experiencia reciente manteniendo a un jugador problemático en los carriles. Janoris Jenkins tuvo una muy buena temporada de novato, especializándose en coberturas mano a mano y aprovechándose de los errores forzados por los 4 frontales. En general, la secundaria de los Rams es el punto débil de la defensiva. Aun con el talento para el mano a mano de Jenkins y la buena (a secas) temporada de Cortland Finnegan que llego como agente libre el año pasado, los profundos y la ranura siguen sin tener titulares confiables. La salida de Craig Dahl (ahora en San Francisco) y de Quintin Mikell, han dejado la zona profunda sin titulares. El novato de tercera ronda TJ McDonald y Darian Stewart apuntan a ser titulares. Ambos adolecen de capacidades para cortar líneas de pase o para anticipar fintas. Walton, que viene de lidiar con problemas similares en Detroit, gusta de jugar con sus safeties profundos en apoyo de coberturas y con poca conexión con la caja. En esta versión de los Rams no solo tiene los elementos para hacerlo en la caja, sino la necesidad de hacerlo por lo poco que tiene en zona profunda. 

PRONOSTICO: San Luis entra a la temporada como uno de los equipos que no solo puede mostrar mejoría en términos de resultados este año, sino que está obligado a hacerlo. Jeff Fisher no tendrá mucho más tiempo del que le dieron a Steve Spagnuolo para mostrar resultados. Todo pasa por la capacidad de Sam Bradford de asumir las riendas del equipo ahora que Steven Jackson no está. Si eso ocurre, los Rams tienen una muy buena oportunidad de generar dolores de cabeza en la conferencia (teniendo en cuenta que juegan con Seahawks y Niners dos veces cada uno). En caso contrario, el tiempo de Bradford en la NFL, al menos como titular, habrá recibido un golpe mortal. 3eros en la NFC Oeste

Previa AFC Este 2013: Buffalo Bills

Es difícil emocionar a una fanaticada cuando desde tu última aparición en playoffs pasaron 12 años. Los Bills van a su enésima reconstrucción con nueva gerencia, nuevo entrenador y nuevo pasador. Teniendo en cuenta que este equipo ha tenido 5 entrenadores desde 1997 y que ninguno duró 4 temporadas completas, es difícil que alguien en Buffalo encuentre razones para emocionarse esta vez.

OFENSIVA

Cuando tus opciones para ser pasador de la semana 1 son Kevin Kolb y un novato de primera ronda que en el 99% de los big boards del draft estaba en segunda o tercera ronda, las opciones no pueden ser demasiadas. Seguramente el que se gane el lugar en el campamento de entrenamiento, sea EJ Manuel, un novato con atributos físicos ideales, pero aún demasiado “crudo” para dar algún tipo de resultado en la liga. Ser titular desde el día 1 de tu primera temporada en esas condiciones, puede ser perjudicial (pregúntenle a Alex Smith). En el caso de los Bills de 2013 ese peligro es un tanto mayor, porque el talento en ofensiva no sobra precisamente. El nuevo coach, Doug Marrone, viene de la NCAA. Antes de eso entreno línea ofensiva en los Jets y fue coordinador ofensivo en New Orleans (antes de la era Brees). Marrone tiene una especie de filosofía mixta, en la que se unen la ofensiva spread (de múltiples receptores en el terreno para expandirlo), con conceptos de zone-read y costa oeste. La cantidad de receptores puede ser un problema, porque los Bills tienen solo uno con experiencia en nómina. Stevie Johnson viene de su tercera temporada al hilo con más de 1000 yardas por recepción, es una buena arma para trabajar corto y medio pero carece de la velocidad para trabajar profundo. El resto del reparto en las esquinas, es de primer o segundo año. Robert Woods es una selección de segunda ronda de 2013, con buenas manos, pero aun con problemas en el manejo de los fundamentos de trabajo en rutas. Marquise Goodwin es otra selección del draft de este año (tercera ronda), un candidato de buenas maneras para trabajar como arma profunda, aunque como comparte la inmadurez en trabajo de rutas de Woods, será utilizado en la ranura especialmente. La otra esquina seguramente sea para una selección de tercera ronda en 2012, TJ Graham. Vio poca acción en 2012, pero tiene mucha más madurez conceptual que los novatos. Marrone puede tranquilamente mezclar a esos receptores en varios conceptos diferentes, pero en general el que siempre tendrá que aparecer en la difícil es Johnson. Scott Chandler es el ala cerrada encargada del juego de pase. Viene de una lesión de ligamentos en diciembre, pero antes de eso, su 2012 tampoco había sido demasiado especial. Es una herramienta sobre todo para el trabajo corto. En el backfield, este será el primer año de CJ Spiller como titular. Viene de una temporada de más de 1000 yardas por tierra y un espectacular promedio de 6 yardas por acarreo intentado. Marrone espera que Spiller puede asumir esa responsabilidad a tiempo completo. Fred Jackson, que era el corredor favorito de Chan Gailey, cumplirá 32 años a mitad de temporada, por lo que su uso situacional asegura mucha mayor influencia. La línea ofensiva tiene elementos en desarrollo, como el tackle izquierdo Cordy Glenn, de segundo año. Mostro buenos atributos bloqueando acarreo en 2012, pero sigue teniendo problemas con la explosividad y el primer paso necesarios en jugadas de bloqueo de pase que demandan retrocesos largos. El centro Eric Wood es también un muy buen bloqueador por tierra. Collin Brown y el ex Pittsburgh Doug Legursky se pelearan por ser guardia izquierdo. Brown parte con ventaja por tener pies mucho más rápidos que Legursky. Otro ex Pittsburgh Kraig Urbik es el guardia derecho y el veterano Erik Pears es el tackle derecho. En suma, una unidad sin puntos descollantes que igual debería poder adaptarse rápido a los conceptos de la ofensiva costa oeste. 

DEFENSIVA

El nuevo coordinador defensivo de los Bills, Mike Pettine, viene de haber sido coordinador defensivo de los Jets por cuatro años. O, lo que es lo mismo, haber sido coordinador defensivo de un equipo entrenado por Rex Ryan. En esa relación, Pettine aportaba conceptos de presión, mientras Ryan lo hacía con los frentes. Quizá el éxito más importante de la dupla, sea la victoria sobre los Pats en el playoffs divisional de 2010, donde los frentes Amoeba de Ryan y los conceptos de presión y mano a mano de Pettine generaron uno de los peores partidos de Tom Brady en playoffs. No es poco lo que trae Pettine a esta defensiva, que ha jugado 4-3 y 3-4 indistintamente en las ultimas 4 temporadas. Los conceptos de presión y marca mano a mano eran la base de la 3-4 de los Jets. Eventualmente, buena parte de eso será usado por Pettine en sus frentes nickel y dime. Mario Williams, que recibió una cantidad risible de dinero de parte de los Bills el offseason pasado, jugo muy por debajo del nivel que un contrato de 100 millones de dólares podría hacer pensar. Eventualmente se supo que una lesión en la muñeca afecto su trabajo, pero los Bills necesitan rendimientos inmediatos y de alta factura ante semejante inversión. Si la base de la defensiva es 3-4, Williams pasará a jugar en dos puntos, lo que puede ser perjudicial teniendo en cuenta que salió de Houston cuando pasaron a 3-4 con Wade Phillips. El otro pass rusher seria Manny Lawson, que no tiene precisamente el primer paso o la potencia física para trabajar consistentemente en dos puntos. Se aprecia mucho más su trabajo en tráfico contra el acarreo y su habilidad de marcar pase decentemente. La presión en la caja de los Bills tendrá que venir de las alas de 3-4 Marcell Dareus y Kyle Williams (también puede ser tackle nariz). Ambos son tackles en la 4-3, pero como alas de 3-4 amasaron 10.5 capturas el año pasado. Un número que jugando en ese lugar durante toda la temporada puede multiplicarse. Nigel Bradham y el novato de segunda ronda Kiko Alonso, deberían ser los apoyadores medios titulares. Alguno tendrá que presentarse como la opción para detener el acarreo. Esta defensiva fue el tercera peor en esa área en 2012. Defendiendo el pase terminaron rankeados 10, lo que significa que lo que hay que mejorar en esa área es poco. Stephon Gilmore va a su segundo año en la liga con mucho por mejorar aún, pero con buenas señales de 2012. Aun es más instinto puro que conocimiento del juego, pero sus atributos físicos le ayudan a compensar lo que falta. El otro esquinero será otra selección de primera ronda, pero una que no ha rendido ni la mitad de lo esperado. Leodis McKelvin ha sido utilizado mucho más como especialista en patadas de salida y despeje que como esquinero. Tiene no más de 12 titularidades en la posición en los últimos dos años y en la ranura siempre ha mostrado poca capacidad para retroceder en velocidad. La zona profunda tiene un panorama similar. Jairus Byrd es uno de los safeties más completos de la liga. Un extraordinario apoyo en la caja y un especialista cortando líneas de pase. Da’Norris Searcy, su compañero, no titularizo en 2011, pero vio acción en paquetes nickel y dime. Las señales parecen alentadoras para la secundaria. 

PRONOSTICO: La enésima reconstrucción de este equipo, trae cero esperanzas para los fanáticos. Básicamente porque con escenarios similares previamente, los fracasos han sido estrepitosos. Lo más importante para los Bills es lograr que el desarrollo de EJ Manuel no se vea truncado por la necesidad inmediata de mostrar algún avance. Si Manuel logra tener un año sin demasiado ruido y el grupo de receptores jóvenes muestra capacidad de progresar, el equipo podrá mostrar algunas cosas interesantes en el año. No se puede pedir mucho más. 3eros en la AFC Este.

Previa AFC Este 2013: New York Jets

Cinco años, dos finales de conferencia, dos temporadas desastrosas y un memorable butt fumble han pasado desde que Mark Sanchez y Rex Ryan llegaron a los Jets. Cuatro de esas temporadas bastaron para que la paciencia del dueño Woody Johnson se agotara y despidiera a Mike Tannembaum. El nuevo Gerente General, John Idzik llega con la responsabilidad de limpiar la casa y eso incluye a Sánchez y Ryan como prioridades. Que aun tengan trabajo pasa por el contrato en el caso del primero y porque nadie quiere estar en su lugar en el caso del segundo. Para que tengan una idea de lo toxico del ambiente en los Jets, varios de sus candidatos Top 5 para GM (entre ellos Tom Telesco), declinaron la posibilidad de siquiera entrevistarse para el cargo. La tarea de Idzik es limpiar el vestuario. Ryan y Sánchez saben que este es su último viaje juntos.

OFENSIVA

Ni siquiera las dos finales de conferencia perdidas en sus primeras dos temporadas le quitan la etiqueta de bust a Mark Sanchez. De hecho, debe ser la mayor decepción del draft en época reciente después de ese mitológico desastre llamado JaMarcus Russell. Un brazo por debajo del promedio, problemas de mecánica, precisión y lectura de defensiva en el pre y post snap y dos temporadas consecutivas de 18 intercepciones (26 entregas en total en 2012), dan fe del pobrísimo nivel de Sánchez. Ya no es un proyecto en desarrollo. Lo que los Jets vieron al final de 2012 es el techo de un pasador al que se le vieron todas las falencias cuando el equipo bajo el nivel de la nómina en 2011. En cualquier otro equipo, seria tercera opción. Idzik lo sabe y por eso trajo a Geno Smith en el draft. Smith cayó hasta segunda ronda por reportes de cierta actitud de diva en la ronda previa al draft. Tiene brazo y cualidades para trabajar en la liga, aunque aún poco maduras. No es un pasador listo para lanzarse a las llamas de golpe. Mucho menos con la obligación contractual que los Jets aún tienen con Sanchez (recibió su salario de 2012 y 2013 al firmar una ridícula extensión de 5 años en el offseason pasado) y con el poquísimo talento que los Jets tienen para ofrecer en ofensiva. El experimento Shonn Greene, fracasó miserablemente. Después de haber compartido rol protagónico con Thomas Jones y Ladainian Tomlinson, le toco a Greene asumir el trabajo de corredor a tiempo completo, con resultados terribles (3.8 yardas por intento). Los Jets cambiaron a Chris Ivory y pretenden que comparta protagonismo con el corredor de tercer año Bilial Powell. Ivory tiene herramientas para ser un arma interesante, aunque lo mejor de su repertorio se vio jugando en comité con los Saints. La línea ofensiva de los Jets tiene de regreso a 3 de sus 5 titulares. Regresan el tackle izquierdo D'Brickashaw Ferguson, uno de los mejores 5 de la liga, el centro Nick Mangold otro top 5 en su posición y el tackle derecho Austin Howard, un jugador de cuarto año con apenas uno como titular, con problemas para bloquear el pase pero muy buenas formas en el bloqueo del acarreo especialmente en el segundo nivel. Firmaron a Willie Colon como agente libre desde los Steelers para que sea guardia derecho. Colon era una fuerza indetenible hasta hace dos temporadas cuando se lesiono y desde entonces ha tenido problemas para mantenerse en el terreno. Sano, debería ser un elemento fijo en la línea. El otro guardia será el recién llegado de los Lions Stephen Peterman o el novato de tercera ronda Brian Winters. En general, la línea de los Jets está constituida alrededor de la idea de que el acarreo es la base fundamental de la ofensiva. Y este año tendrá que serlo, considerando que en el backfield hay mejores opciones que en los costados. La lesión de Santonio Holmes destruye cualquier posibilidad de juego de pase consistente en los Jets. Stephen Hill, Braylon Edwards y Jeremy Kerley son lo que sobra. Hill es un corredor de rutas muy poco confiable y con manos nada seguras a esta altura de su joven carrera. Edwards nunca ha podido cumplir las expectativas que despertó al inicio de su carrera y Kerley es una arma interesante para trabajar la ranura, pero no para titularizar. Perdieron a Dustin Keller con los Dolphins en la agencia libre y con él al único receptor confiable del equipo y el que, por mucho, había desarrollado mejor química con Sanchez. Su sustituto Jeff Cumberland es solo un complemento de bloqueos con poco o nada que aportar al juego de pase. Kellen Winslow tendrá primero que hacer el equipo. Esta es una de las peores ofensivas de la liga, aun con el talento diseminado en la línea ofensiva. La situación del pasador, parece insalvable.

DEFENSIVA

Parte de la tarea de Idzik al llegar fue comenzar a sanear la nómina de contratos que podrían convertirse en problemáticos, considerando que para el año que viene el dinero muerto sobre el tope salarial se antoja alto. Salir de Darrelle Revis forma parte de eso. Revis tenía contrato hasta esta temporada y la situación económica que vislumbran los Jets sumado a la cláusula de “no etiqueta de jugador franquicia” del contrato del esquinero, hacían difícil su permanencia en el equipo. Lo enviaron a Tampa por una selección de primera ronda. Ya sin Revis Island en Manhattan, los Jets dependen del altísimamente físico Antonio Cromartie, de la decepción de primera ronda Kyle Wilson y del novato Dee Milliner. Este último llegó precisamente en el pick que los Jets obtuvieron por Revis. Básicamente cambiaron a un esquinero de élite por un novato, teniendo varios problemas más urgentes en el roster. Cromartie viene de una temporada promedio (nunca tuvo una ni ligeramente parecida a aquella de 2007) y necesitara que Milliner entregue algún rendimiento alto de entrada. Los esquineros novatos no rinden en su primera temporada (el mejor del último tiempo, Patrick Peterson, apenas dio muestras de su nivel en el segundo año) y Milliner no es precisamente el ejemplo de esquinero listo para jugar contra ofensivas de pase de altisima sofisticación, como por ejemplo la de New England que verá dos veces este año. Rex Ryan admitió que la defensiva será si principal foco de atención este año. La pregunta sería si en algún momento dejo de serlo. Rex armo una defensiva de caja agresiva y física que se sostenía en la capacidad de sus esquineros para jugar mano a mano y de sus linieros para forzar el pase que provocase el error temprano en la jugada. Eso y una muy buena defensa contra el acarreo, han sido las firmas de Ryan desde que llego a los Jets. Algo que no debería cambiar demasiado este año, el tema es que puedan ejecutarlo. Los profundos Antonio Allen y un bastante mediocre Dwan Landry no aseguran nada contra el pase, especialmente como soporte en zona media de unos apoyadores que van mucho más hacia adelante que hacia atrás. DeMario Davis y David Harris son los apoyadores medios. Davis llega para sustituir a Calvin Pace y Harris es el elemento más completo de esa zona. Los pass rushers, de los que vive el esquema Ryan, serán Quinton Coples y Antwan Barnes. Ninguno de los dos posee las características físicas ejercer presión para ejercer presión consistente. Esa responsabilidad seguramente caiga en las alas defensivas Mohammed Wilkerson y el novato Sheldon Richardson. Wilkerson, de apenas segundo año, es el jugador más completo de la defensiva. Richardson es más un soporte contra el acarreo. En general, esta defensiva deberia mejorar el nivel contra el acarreo (que fue sorprendentemente el punto débil el año pasado) y encontrar alguna forma de sostener el nivel contra el pase. Algo difícil si Milliner no se acopla como esperan y si no encuentran focos de presión más allá de Wilkerson.

PRONOSTICO: En una temporada que se antoja de transición, no hay mucho que buscar ni siquiera en la división. Lejos de New England y sin talento para competir con Miami, será un año muy largo y muy difícil. 4tos en la AFC Este