sábado, 31 de enero de 2015

Super Bowl XLIX: New England Patriots v Seattle Seahawks.





Es particularmente interesante como este partido termina siendo el más obvio del año, cuando en octubre podía tranquilamente tratarse de un mal chiste. Seattle, de arranque 3-3, y New England, de arranque 2-2, son por mucho los mejores equipos de la liga esta temporada. Pero lo extraño es que esa frase resulte cierta a finales de enero, cuando lo que se vislumbraba en octubre era algo totalmente diferente. Quede de lección para los que creen que llamar “overreacition weekend” a la semana 1, es una falta de respeto.
El domingo en University of Phoenix Stadium (por mucho mi estadio techado favorito) se juega un partido que terminara de decirnos en que década estamos: si definitivamente comienza la era Seattle o si New England puede definitivamente establecerse como la dinastía más grande de la historia de la liga (sé que suena rimbombante, pero lo podemos discutir).
Hay demasiados elementos que llevan a pensar en el partido de Metlife en febrero de 2014, pero también hay suficientes argumentos para pensar que algo como aquello no se repetirá (no me refiero al ganador, si a la magnitud de la felpa). En cualquier caso, tenemos todos los puntos clave para un partido de detalles. Y dos equipos construidos de manera parecida, para enfrentar los puntos altos de otros. Tal como en 2014, el del domingo es un partido de quien ejecuta mejor la idea que todos sabemos que ejecutara. 

OFENSIVA NEW ENGLAND v DEFENSIVA SEATTLE

El enero que recién termina es el mes menos acontecido para los Pats de los últimos 4. Efectivamente llegan de nuevo al partido de febrero, pero lo hacen enteros. No se rompió un miembro estrella de la secundaria en el Campeonato de Conferencia, ni su receptor principal llega con lo justo. Este equipo llega al partido grande más entero de lo que llegaron a las últimas 3 finales de conferencia y mucho más entero de lo que llegaron a Indy en 2012. Y eso no es un detalle menor.
Decíamos en la previa del SB XLVIII, que Seattle tiene un merito extraordinario para esta época: jugar siempre igual, sin esconder lo que hace y obtener siempre buenos resultados. Explicábamos cómo funciona el Cover-3 de los Seahawks y decíamos que era ganar ese matchup el que les daba ventaja en el partido en general. La defensiva terminó poniendo 16 de los 43 puntos que le hicieron a Denver en NY. Tienen el domingo un reto similar en frente.
Lo primero que tiene que preguntarse cualquier defensiva que enfrente a Tom Brady, es su nivel de compromiso con las distancias. Este Brady (y en general el Brady de la era post-Moss), es un pasador de distancias medias y cortas. Que rara vez veremos forzando una bomba y cuya esencia pasa por la precisión con la que trabaja los flats y la zona de los apoyadores. Tiene sentido que sea así, en tanto este Brady tiene de principal apoyo a Rob Gronkowski. New England ha desarrollado en los últimos dos años, gran cantidad de formas de involucrar a Gronk en ofensiva.

Gronk puede ir a la esquina, a la ranura, salir desde el backfield o desde la línea. Sigue siendo más peligroso saliendo desde la línea en ruta seam, pero los Pats lo rotan en todo el terreno.
En general, la secundaria de los Seahawks no debería tener problemas para marcar a Gronk. La tarea va a corresponder a Kam Chancellor y Bobby Wagner. De Chancellor ya tenemos antecedente marcando alas cerradas rivales, en el Campeonato de la NFC.

Con Richard Rodgers en la esquina y Randall Cobb en la ranura, Dan Quinn envío a su esquinero estrella con el receptor y dejo a Rodgers con el safety en la esquina. Si Gronk va a la esquina, habrá que ver que tratamiento se le da. Seguramente Wagner vera más de un snap con él en esas situaciones. Especialmente porque Chancellor necesita poder ayudar en la caja contra el acarreo.
El otro tema que debe preocupar en el juego de pase de los Pats, son las combinaciones de ruta. Julian Edelman, Danny Amendola y Brandon LaFell no son capaces de generar espacio solos en mano a mano. Josh McDaniels ha especializado un sistema de combinaciones de ruta que combina conceptos de curl-flat y slant-flat. Básicamente, son combinaciones de ruta que, desde formaciones sobrecargadas en un costado o con al menos 2 receptores en cada uno, construyen el espacio para el desarrollo de pantallas o el aprovechamiento de burbujas en zona.

En particular, Edelman se aprovecha de esas combinaciones de ruta en los flats para ganar yardas después de la recepción (con escolta). Esas combinaciones suelen generar problemas a las defensivas que, como la de Seattle, marcan zona. Sin embargo, como ya explicábamos el año pasado, la zona de los Seahawks combina elementos de hombre y zona. Los esquineros juegan muy cerca de los receptores, y solo entregan la marca en la frontera de su drop-zone. Edelman, LaFell y compañía no son precisamente expertos en dobles movimientos, pero necesitaran más de uno para ganar espacio contra una secundaria que responde rápido en los costados.
El elemento a seguir en la secundaria de Seattle en Jeremy Lane. Es el responsable de la ranura y seguramente tendrá dosis importantes de Edelman (especialmente si los Seahawks mantienen la filosofía de lados y no hombres para sus esquineros). El regreso de Byron Maxwell a la esquina opuesta de Sherman resuelve un problema. Lane será el encargado de marcar ranura, especialmente en el costado opuesto a Sherman y con ayuda de Earl Thomas. Puede tener problemas, contra pantallas o jugadas de desarrollo rápido en los flats y de eso debe aprovecharse Brady


La flecha señala a Jordy Nelson marcado por Lane, con Maxwell encargado de Randall Cobb y Davante Adams con Sherman en el opuesto. Una combinación de rutas deja a Nelson solo, pero Rodgers falla un pase al hombro de atrás. Ciertamente es espacio corto, pero esas combinaciones en formaciones sobrecargadas a un costado, le han dado mucho a New England este año. Lane será clave marcándolas el domingo.
Pero si hay un elemento que distinga el cambio severo que experimentó la ofensiva de New England en la segunda mitad de la temporada, ese es el acarreo. Especialmente desde la llegada de LeGarrette Blount, New England es un equipo extremadamente eficiente corriendo entre los tackles. Aquí también Chancellor juega un papel crucial, porque es su incorporación a la caja lo que le permite a los apoyadores trabajar sobre la línea.

En la imagen no se ve a Earl Thomas, pero será él quien termine sentando, literalmente, a Eddie Lacy. La ganancia fue de solo 2 yardas, porque Irvin pudo molestar de entrada y Thomas pudo leer y llegar a punto de ataque.


La capacidad de los safeties de Seattle para apoyar contra el acarreo es clave. Es por eso que el tan publicitado duelo Chancellor v Gronk no debería ser tan amplio. Chancellor seguramente tome al ala cerrada en la esquina o en la ranura. Pero saliendo desde la línea, deberían ser otros quienes le hagan sombra. Parar el acarreo es fundamental para quitarle a Brady el play-action. Los Pats promedian 8 yardas por jugada saliendo de finta de acarreo.
La disputa en la línea es el matchup olvidado. Desde que Bryan Stork se convirtió en el centro titular de New England, se solidifico la línea ofensiva. La línea defensiva de Seattle perdió buena parte de los elementos que le daban una profundidad envidiable, pero estabilizo los miembros de su caja a partir de darle roles específicos a Cliff Avril y Michael Bennett. La lesión de Brandon Mebane no ha sido un problema para parar el acarreo, pero si para presionar pasadores. Aunque, ciertamente, Seattle no necesito enviar más de 4 elementos a presionar en el año demasiadas veces.
Los Seahawks permiten 6 yardas por pase con presión de 3 o 4; 4.7 yardas con presión de 5 y apenas 3.7 cuando envían 6 por la cabeza del pasador rival. Cargar contra Brady está contraindicado según dicta el canon clásico (6.3 yardas por pase contra presión de 3 o 4; 7.8 contra 5 y 7.6 contra 6 o más).
El tema, en realidad, es que Brady trabaja corto y rápido en el bolsillo. La presión con más de 4 rara vez llega y por eso está contraindicada. Pero si Seattle puede poner presión consistentemente con sus 4 frontales (de hecho los Seahawks envían 4 o menos mas del 65% de snaps este año), los fantasmas de la ultima defensiva que pudo hacer eso contra Brady en eso mismo estadio en 2008, comenzaran a emerger.

OTRAS CLAVES
1   -   Esconder a Tharold Simon: Si por alguna razón, Simon tiene participación en los paquetes nickel o dime de los Seahawks, más le vale tener detrás la ayuda de Earl Thomas. Simon es un esquinero de carrocería (un proyecto de Brandon Browner 2.0), pero ha tenido problemas marcando desde la ranura y en campo abierto. Si Brady lo encuentra en algún mano a mano, no dudara en victimizarlo.

2    - Sherman Island: New England no tiene talento suficiente para ameritar que Sherman marque específicamente a un hombre. Y los splits de Brady hacia su derecha son bastante regulares. Si la idea es evitar a Sherman (como bien lo demostraron Rodgers y McCarthy en los dos partidos contra él este año), aislarlo no será problema. A menos que cambie el esquema.

3   -  El sombrero McDaniels: Ser extra-creativo es lo que distingue a Josh McDaniels. Ya Baltimore sufrió por esa creatividad. El coordinador ofensivo de los Pats debe tener ya un par de jugadas para mezclar el esquema clásico. Con dos semanas para preparar el partido, es casi un hecho.

OFENSIVA SEATTLE v DEFENSIVA NEW ENGLAND
Aquí está la clave del partido. Porque Seattle viene de un antecedente peligroso y porque New England no se ha visto bien contra equipos que proponen lo que los Seahawks.
Los primeros 55 minutos del Campeonato de la NFC demostraron una cosa: Seattle sufre contra equipos que marcan mano a mano. Los problemas de progresión de lecturas y balones forzados de Russell Wilson, estuvieron directamente relacionados con una defensiva que marca hombre todo el partido. La mala noticia para Wilson y Darrell Bevell es que New England no solo marca hombre todo el partido, sino que sus esquineros son mejores que los de Green Bay.
La buena noticia es que, como también se comprobó en los últimos 5 minutos del partido de C-Link hace dos semanas, es que lo que distingue la ofensiva de pase de los Seahawks es la capacidad de establecer el play-action, especialmente desde fintas de read-option.
El juego de pase de Bevell se basa en aislamiento. Y Wilson tiene la capacidad de cambiar jugadas en la línea cuando detecta un matchup favorable. Lo hizo en la jugada ganadora contra los Packers.



Wilson, contra caja llena, ve a Jermaine Kearse mano a mano con Tramon Williams y sin ayuda de un safety profundo. Cambia la jugada y el resto es historia.
La caja llena en esa jugada es consecuencia de las fintas de read-option que aparecieron mágicamente en el libro ofensivo de Seattle en la última parte del último cuarto de esa milagrosa resurrección. Por el bien de los Seahawks, esas jugadas deben estar en el tope de prioridades el domingo en Arizona. Especialmente porque New England sufre con cualquier cosa que se parezca a mover el bolsillo.

La formación base de los Pats usualmente incluye a Rob Ninkovich y Chandler Jones en los costados de la línea. Muchas veces en dos puntos (de pie). En la imagen Pat Chung es parte de la caja en la formación nickel de los Pats.

Una simple pantalla deja a Ninkovich en tierra de nadie sin saber si atacar al pasador o ir marcar el pase.
Más adelante, en ese mismo drive, Ninkovich quedará nuevamente desairado contra una finta similar, en un bootleg de Flacco.

Chung vuelve a la caja en el nickel. Tavon Wilson acompaña a Devin McCourty en zona profunda. Ninkovich y Jones siguen en dos puntos.
 
Danny Aiken terminara anotando un TD en esa jugada, después de dejar a Chung con un doble movimiento. New England tiene problemas para marcar jugadas de contraflujo o que demanden mover el bolsillo. El concepto de play-action es problemático. Más aun si el pasador tiene capacidad para extender la jugada con sus piernas.

Los tres apoyadores retroceden, dos espían a Lacy. Todos los receptores están tomados y McCourty vigila desde zona profunda.

Lacy se queda en el flat y el resto de los receptores están tomados.

Una finta de pase de Rodgers permite liberar a Cobb de la burbuja de 3 hombres que tenia y escapar solo a zona profunda. Ahora solo tiene que acertar el pasador.

Efectivamente lo hace.
El problema para los Pats se presenta cuando sus apoyadores deben marcar más de un movimiento. Sea la finta de acarreo, una jugada a contraflujo o una escapada del pasador, todo demanda ir contra el impulso inicial y aun apoyadores tan atléticos como los de New England sufren esa clase de jugadas.
Si Seattle quiere que su juego de pase tenga alguna posibilidad, deberán trabajar en mover efectivamente el bolsillo y mantener a los apoyadores pensando en la posibilidad de una jugada de read-option donde efectivamente Wilson conserve el balón.
Eso al menos resuelve la parte Wilson de la jugada. Pero el juego de pase sigue siendo un problema de talento en general. Darrelle Revis y Brandon Browner marcan hombre todo el partido. Mike Patricia estableció esa fórmula a principio de año para sobrellevar la ausencia de Brownwer. Pero aun a su regreso la idea no cambio. Seattle vive de las rutas profundas de aislamiento. La velocidad y la agilidad están ahí. El tema es que efectivamente pueda ganar sus duelos individuales contra esquineros mucho más atléticos que los de Green Bay.
Debe decirse, sin embargo, que Revis Island ya no existe. Hoy en día un doble movimiento bien ejecutado deja a Revis fuera de sitio.

Como marca hombre, Revis debe ir con su marca incluso hasta la ranura. En ese espacio, un doble movimiento de Steve Smith lo deja parado y cuando reacciona ya perdió la referencia y son 6 para los Ravens.
Seguramente será Doug Baldwin el marcado por Revis. Kearse podría ganar algún mano a mano en la banda contra Browner, por velocidad. Pero Browner viene de la escuela Seattle y sabe cómo controlar la velocidad de un receptor más rápido que él (aun cuando eso implique ir al límite del reglamento).
New England tiene problemas marcando alas cerradas. Ni Donta Hightower ni Jamie Collins tienen afinidad por esa tarea. Chung puede intentar tomar a Luke Willson. No parece haber buen matchup para un ala cerrada no precisamente rápido, pero si muy atlético como Willson. La otra idea pasa por entregarle esa asignación a Devin McCourty. Aunque esa sería la última opción.
Al acarreo nos referimos al final porque es, seguramente, el área con menos incógnitas. Hay que decir que New England ha tenido serios problemas defendiendo el acarreo contra equipos que usan esquemas de bloqueo en zona. Los partidos con Green Bay y Miami son ejemplo de eso. Los Pats admiten, sin embargo, muy poco en segundo nivel. De hecho, admitieron solo 2 acarreos de más de 20 yardas en la temporada. En el resto de la liga, el que menos admitió, tiene 5.
Intentar presionar a un scrambler como Wilson es usualmente la receta para un desastre. Seguramente Patricia y Belichick tengan alguna forma exótica de fabricar presión, pero New England es el segundo equipo que menos snaps envió presión con 5 elementos o mas (apenas 20% en el año). Más bien, necesitan sus recursos en la caja. Hightower o Collins tendrán la tarea de espiar a Wilson en el bolsillo. Un par de fintas de read-option temprano, y tendrás un apoyador menos de que preocuparte marcando en los costados.

OTRAS CLAVES
1   -    Vince Wilfork: A los 33 años, sabe que no le quedan muchos partidos de estos. El domingo tendrá que lograr forzar dobles marcas temprano, para que Ninkovich y Jones puedan efectivamente romper líneas de pase en los costados y establecer un bolsillo que obligue a Wilson a retroceder antes de escapar. Todo eso y el éxito de cualquier espía, pasa por la capacidad que tenga Wilfork de dictar condiciones en el centro de la línea.

2   -  Esquinas de la línea: El regreso de Justin Britt elimina a un desastroso Alvin Bailey de la ecuación. Julius Peppers hizo desmanes en la final de la NFC contra Bailey y JR Sweezy. Habrá que ver si Rob Ninkovich mantiene funciones en ese costado o los Pats rotan un poco dándole posibilidades a Chandler Jones de atacar un punto débil declarado.

3     -   ¿Factor X?: El año pasado Percy Harvin fue la base del plan de juego Bevell. Este año llegan solo con Baldwin y Kearse. Aun si Luke Willson logra ser factor, Seattle necesitará la aparición de algún elemento extra si quiere ganar el domingo. ¿Ricardo Lockette? ¿Marshawn Lynch saliendo desde el backfield? Veremos…

EQUIPOS ESPECIALES
Con Paul Richardson lesionado, Seattle entregó las funciones de regreso de despejes y patadas de salida a Doug Baldwin. Ya Baldwin soltó una de salida hace dos semanas. Pero sigue siendo la mejor opción. Danny Amendola y Julian Edelman son mucho más seguros para sus funciones regresando patadas. Sin embargo, no esperemos nada extraordinario de esta sección del juego en ninguno de los equipos. 3 de los 6 goles de campo que falló Steven Hauschka fueron en la semana 16… en Arizona. Todos por arriba de 40 yardas. No es precisamente una señal de confianza que tu pateador falle bajo techo 3 veces en diciembre. De los fallos de Stephen Gostkowski, nada puede decirse. Ambos fueron al aire libre y en estadios particularmente difíciles (Buffalo y Green Bay).

PREDICCIÓN
Fortaleza contra fortaleza, parecen eliminarse unas con otras. Ambos llegan con enviones similares, en ambos hay experiencia y absoluta claridad en lo que se juegan. De ambos, Seattle es el equipo que tiene más tiempo aplicando la misma idea con resultados exitosos. Cierto que a falta de 5 minutos en la final de la conferencia, todos estaban pensando que harían en el offseason. Pero la manera en que sobrevivieron a ese partido es lo que hace pensar que tiene ventaja para este. No importa que tan limitados sean los recursos ofensivos, la defensiva tiene todos los elementos para mantener al equipo a flote el tiempo que sea necesario. Tal como decíamos con Denver hace un año, no parece ser New England el equipo que logre que cambien o fallen en lo que vienen haciendo tan bien hace tanto tiempo. SEATTLE 24 – NEW ENGLAND 20.

viernes, 31 de enero de 2014

Super Bowl XLVIII: Seattle Seahawks v Denver Broncos.

Siendo un deporte que se juega aun en las condiciones más inhóspitas, el fútbol americano necesitaba que su mejor partido se jugara en esas condiciones (al aire libre y con temperaturas de invierno) al menos una vez. Debe quedar claro, eso si, que NY es sede del Super Bowl en esas condiciones, solo por ser NY. Difícilmente ciudades como Green Bay o Chicago puedan aspirar al partido. Detroit lo tuvo en 2006 después de gastar una cantidad importante en un estadio que ocultara los gélidos vientos de febrero en Michigan. Más allá de todo lo que se diga, el clima será factor el domingo en la noche en Metlife. Si no lo es el frio, al menos algo de viento debería generar algún inconveniente. En cualquier caso, bienvenidos sean los elementos al mejor partido del año.
Se enfrentan la mejor ofensiva y la mejor defensiva de la liga. Uno de los últimos partidos de Peyton Manning y quizás su ultimo en febrero, contra una defensiva como ninguna que haya visto en el año. Un pasador de segundo año que quiere un lugar en la mesa de los grandes y la mejor defensiva vista en la liga desde la de los Ravens de 2000. Siendo este un deporte basado en matchups, a eso dedicaremos esta previa. Pero teníamos que dedicarle algunas líneas a los clichés que usualmente se construyen en las dos semanas previas al partido. Sepan disculpar los que se aburrieron en la tercera línea. Ahora, vamos a lo importante…

Ofensiva Denver v Defensiva Seattle
Plato fuerte de entrada…
Hay algo que emerge inmediatamente al mirar un video de la defensiva de los Seahawks en los últimos dos años: no esconden o disfrazan lo que harán. Los Seahawks se asientan en una 4-3 Under (sobrecargando el costado fuerte de la línea ofensiva), que ya sea desde la base, nickel o dime, siempre parte del principio de un Cover 3 que se puede transformar rápidamente en un Cover 1 (con un hombre libre). Esto no es nada novedoso. El Cover 3 como concepto viene con Carroll desde los 70. Así luce en su faceta clásica:


El safety libre (FS) y los esquineros (CB) se dividen el terreno profundo en 3 sectores y cada uno es responsable de una zona. Los apoyadores (OLB-MLB) y el safety fuerte (SS) marcan zona media y flats en 4 zonas, intercambiando asignaciones según el tipo de personal. Es bastante simple. El tema con Seattle es que tiene un personal muy particular para jugar este esquema:


Dos cosas que deben saltar inmediatamente a la vista son: la posición del safety libre (que en el caso de Seattle juega como una especie de Center Field de beisbol cubriendo la zona media) y la incorporación sin ruborizarse del safety fuerte a la caja como el octavo elemento. En particular lo segundo tiene un peso extraordinario en el esquema Carroll. Kam Chancellor (SS) es el comodín de esta defensiva. Va a la caja como soporte del acarreo y puede marcar el flat en zona o marcar alas cerradas mano a mano.
En el gráfico, las líneas blancas representan asignaciones opcionales que quedan abiertas. Los esquineros pueden presionar de entrada las rutas o retroceder apenas se centra el balón. El apoyador del costado fuerte (SLB), puede marcar el flat o cargar. En el caso de Seattle, cuando ese apoyador es Bruce Irvin seguramente lo verán cargando. Cuando sea Malcolm Smith o un esquinero adicional (nickel), es probable que marque pase. Un tackle defensivo (DT) puede retroceder a marcar en zona media en cuyo caso el apoyador medio (MLB) va al flat. Y la rotación entre el apoyador de costado débil (WLB) y el safety fuerte varia según el tipo de personal en el terreno.
La secundaria de los Seahawks es la mejor de la liga esencialmente por la versatilidad que le entregan sus piezas. Thomas marca en terreno libre mejor que cualquier otro profundo de la liga. Chancellor marca en zona o detiene acarreo. Los esquineros, Richard Sherman y Byron Maxwell, pueden marcar zona o mano a mano sin que el cambio les genere dificultades. Y los apoyadores KJ Wright y Bobby Wagner pueden presionar pasadores o cubrir sus asignaciones de zona.
A lo que se enfrentan el domingo en Metlife es a la mejor ofensiva de pase de la liga. La de los Broncos es una ofensiva que no solo tiene las armas, sino que no teme usarlas. Manning trabajo con personal 11 (1 Corredor -1 Ala Cerrada – 3 Receptores abiertos), en 70% de los snaps de temporada regular (piensen que el promedio de la liga en ese aspecto fue de 48%). Y en los dos partidos de playoffs, ese número aumento a 88%. Es decir, en 88% de los snaps de playoffs, Manning envió a Demaryius Thomas, Eric Decker y Wes Welker al terreno juntos. Si esa tendencia se sostiene, puede significar dos cosas para Seattle: jugar con un back defensivo extra (nickel) sostenidamente, o darle la asignación de zona media (usualmente trabajada por Welker y Julius Thomas) a Wright, Chancellor y Wagner.
Si la elección es la primera, veríamos algo así el domingo:



El back defensivo extra es Walter Thurmond. Un esquinero nickel que jugó el 37% de snaps en presión desde la salida de la ruta (tercer mayor porcentaje de la liga para esquineros en la ranura).
Si la elección es la segunda, sería algo así:


La segunda imagen corresponde al pre-snap de la primera INT de Colin Kaepernick en el Campeonato de la NFC. Aun con el 
horrendo pase, sirve para ver el esquema de coberturas del Cover 3 Base de los Seahawks:
 
Wright, Wagner, Smith y Chancellor marcan zona media en 4 zonas. Sherman, Thomas y Maxwell zona profunda en 3 zonas. Aun cuando se ve a Sherman perseguir hasta el hashmark a Michael Crabtree, luego retrocede. Chancellor, retrocede al flat inmediatamente, Kaepernick, que lo tenía en la línea antes del snap, no le ve retroceder y envía el pase directamente a sus manos.
Manning seguramente no cometerá ese error, pero queda claro que necesitará suma precisión al trabajar especialmente en rutas cortas a los costados. A pesar que le ha ido muy bien este año, enfrenta a una defensiva que marca igual de bien ese sector:La distribución de pases de Manning en distancias dejan claro que ha sido exitoso en todos los niveles:


Pero Seattle ha sido tanto o más exitoso marcando en todos los niveles:

Fíjense como los rivales de Seattle intentaron apenas 8 pases profundos a zona media (contra Earl Thomas). Lo mas sorprendente es que solo hayan completado 2 de esos intentos.
En general, trabajar corto contra Seattle responde a la presión y a la imposibilidad de encontrar ventanas trabajables en zona profunda. Difícil pensar en los Broncos probando rutas pick como contra New England o teniendo éxito en alto nivel con rutas cruzadas por el centro. Porque si hay algo que tienen claro los defensivos de Seattle, es que deben usar la violencia para romper rutas o cortar recepciones. Y vaya que lo ejecutan bien. La otra opción es trabajar con formaciones bunch (agrupaciones de receptores en un mismo costado), especialmente para lograr bloqueos para las pantallas en los flats. Será interesante ver cómo trabajan los Seahawks a Demaryius Thomas, el líder en yardas después de la recepción de Denver. Evitar las yardas después de la recepción es uno de los elementos centrales de la filosofía de Seattle. Thomas promedia 7.9 por recepción. Marcar a Thomas mano a mano no parece ser la receta que aplicaran, aunque ver a Sherman abandonar la izquierda e ir 1 a 1 con Thomas, especialmente cuando vaya a la ranura, si puede ser una opción viable.
El choque en la línea se presenta como uno de los más interesantes de la noche. Especialmente porque plantea el que para muchos será el protagonista del partido: el acarreo. La línea ofensiva de Denver ha sido exitosa bloqueando para el juego por tierra, especialmente por el centro. Denver envía apenas 16% de los acarreos fuera de los tackles (por debajo del promedio de la liga de 20%). El centro de la línea ha sido la esencia de la ofensiva. El guardia izquierdo Zane Beadles, el centro Manny Ramirez y el guardia izquierdo Louis Vasquez han jugado el 99% de los snaps de este año. Knoshown Moreno es el tipo de corredor norte-sur que trabaja espacios A en la línea. Contra Seattle, lo interesante será ver cómo trabajan la combinación de linieros de dos espacios y linieros de un espacio que mezcla Carroll en la línea.
Cliff Avril, Michael Bennett, Chris Clemons y Red Bryant son alas defensivas, pero Carroll los combina en la linea, enviándolos como tackles para que trabajen a linieros internos, especialmente en formaciones nickel 3-3-5. En cualquier caso no resienten jugar con Tony McDaniel y Brandon Mebane como tackles. Lo esencial del esquema, es que le permita a los linieros de Seattle establecer superioridad en alguno de los costados de la línea. Contra el acarreo, lo esencial es evitar que los corredores alcancen el segundo nivel con ventaja de bloqueo. Por eso los Seahawks ponen tanto empeño en parar al corredor en la línea o detrás de la misma. Básicamente porque como los apoyadores medios deben marcar zona, el trayecto a recorrer para sellar el segundo nivel usualmente cuesta un par de yardas adicionales. 

Otras claves del enfrentamiento:
1.- El Síndrome de Marcus Cooper: Cuando Peyton Manning encuentra un elemento al que puede victimizar sostenidamente, no lo deja ir. Así lo hizo con el esquinero de los Chiefs Marcus Cooper en los dos partidos de esta temporada. Seattle debe evitar que Manning encuentre ese emparejamiento. Ninguno de sus esquineros parecer tener esa debilidad per se, pero también puede presentarse en forma de algún ajuste en la zona que no se ejecute a tiempo.
2.- Julius Thomas y el juego por tierra: Thomas sufre bloqueando en jugadas por tierra y los elementos atléticos de la línea defensiva de Seattle pueden generarle mas de un problema en ese aspecto. Si Seattle logra que Virgil Green se presente a bloquear en jugadas por tierra, habrá eliminado el elemento sorpresa y sentado a un activo clave del juego de pase.
3.- Violencia: El Wall Street Journal estableció como tema de conversación alrededor de la liga el hecho de que los Seahawks se valen de la interferencia de pase para prevalecer en la mayoría de los emparejamientos. El tema es que la violencia es parte esencial de como ve la defensiva de Seattle el juego. Golpean fuerte y buscan siempre la forma de obtener el balón a través de golpes o manotazos. ¿Pueden los Broncos soportar todo un partido de golpes en zona media a sus receptores por parte de Wagner, Chancellor y Wright? ¿Puede Wes Welker, con su reciente historial de conmociones, ir al contacto con cualquiera de los recién mencionados? Es un punto esencial porque le quitaría opciones a Manning contra la presión de Seattle. 

Ofensiva Seattle v Defensiva Denver

El matchup olvidado…
Dos semanas hablando de Manning v Legion of Boom, han hecho olvidar que los Seahawks llegaron a enero con una ofensiva altamente productiva y que los Broncos lo hicieron con una defensiva que, aun sin el cartel de la de Seattle, tiene varios puntos altos.
De Russell Wilson pueden decirse varias cosas. Quizá la más importante sea que, a pesar de ser el pasador de uno de los equipos que mas y mejor corre el balón en la NFL, la temporada de Wilson es responsable en buena medida de que los Seahawks hayan llegado a NY. Sin embargo, su enero no ha sido tan bueno como sus primeros tres meses de temporada regular. En esencia, los problemas de Wilson se han presentado desde la semana 14 y han sido consistentes en dos áreas: reconocimiento de presión en el bolsillo y progresión de lecturas.
El diseño del juego de pase de Seattle suele esconder trabajos de solo una lectura detrás de bootlegs (escapadas a los costados del bolsillo) o pases rápidos. El problema para Wilson ha sido en parte no encontrar a sus lecturas inmediatamente y en parte una inusitada tendencia a sostener el balón demasiado tiempo.


El fumble en la primera jugada del Campeonato de la NFC es testimonio de lo que planteamos. Wilson esta en un bootleg hacia el costado izquierdo, Una par de buenos bloqueos de entrada y la finta con Lynch le dan espacio para tener dos opciones en zona profunda. Pero duda y ese es todo el tiempo que tiene para trabajar en espacio limpio. 

La jugada de Patrick Willis es de altísimo nivel (especialmente por la velocidad para cerrar), pero Wilson tenia opciones abiertas. Y cualquiera que piense que Wilson no tiene brazo para trabajar ventanas pequeñas o largas distancias fuera del bolsillo, no ha estado prestando atención.



Una jugada diseñada para que Wilson saliera del bolsillo y pasara a la carrera, se rompe por la carga de los Niners y la eliminación de la primera lectura de Wilson. Con la presión encima, nunca le da la espalda a sus opciones profundas, ajusta sus pies en un segundo y coloca un pase extraordinario, sin impulso, en zona profunda. Es la clase de cosas que lo han convertido en un pasador exitoso en la NFL.
Va el domingo contra una defensiva que no carga tan bien como la de los Niners (de hecho ninguna carga tan efectivamente como la defensiva de San Francisco), pero que tranquilamente puede generarle problemas al pasador de los Seahawks eliminándole la primera lectura. La defensiva de pase de los Broncos sufrió un golpe particularmente duro al perder a Chris Harris en la ronda divisional. Desde ese momento, Champ Bailey y Kavyon Webster se han compartido las labores de marca en la ranura, En particular a Bailey le ha ido mal marcando en ese lugar del terreno, permitiendo rating de 105.4 a los pasadores rivales cuando lo buscan en la ranura. El domingo, los Seahawks enviaran a ese lugar al llamado Factor X del enfrentamiento: Percy Harvin. Un receptor que debía revolucionar la manera en la ofensiva de Seattle asumía ambas facetas del juego ofensivo, pero que por múltiples lesiones ha visto acciones en menos de 3 partidos entre temporada regular y playoffs.
Harvin es una pesadilla para cualquier emparejamiento. Demasiado rápido para un apoyador o un safety es usualmente tomado por un esquinero. Jack Del Rio tendrá que elegir si será Webster o Bailey quien lo trabaje. Su presencia deja en manos de Dominique Rodgers-Cromartie la tarea de marcar a los dos hombres que han cargado el juego de pase: Golden Tate y Doug Baldwin. Tate en trabajo corto, Baldwin en trabajo profundo. Harvin debería abrir espacios para que Tate trabaje rutas intermedias contra los apoyadores de Denver que, aunque atléticos, tienden a perderse en trafico cuando marcan pase. 

La eficiencia de los Broncos marcando el lado derecho de la ofensiva responde entre otras cosas a la presencia de Harris marcando ranura en ese costado. Su ausencia pesa. Aunque, en términos de emparejamiento, lo mas interesante son los porcentajes de acierto en zona profunda. Denver permitió 30.3% de pases completos en envíos que viajaron mas de 20 yardas (4to mejor porcentaje de la liga). Van contra un pasador que completo 46,6% de esos envíos (mejor de la liga). Vean la distribución de pases de Wilson en el año y fíjense lo exitoso que fue trabajando profundo fuera de las hashmarks.

La ausencia de trabajo profundo por el centro es consecuencia de la ausencia de Sidney Rice durante prácticamente toda la temporada. Baldwin, aunque exitoso en zona profunda, siempre contó con ayuda de la banda y evito ir al centro para no facilitar las ayudas de la secundaria. Wilson es bueno trabajando zona profunda tanto por diseño como circunstancialmente. La presencia de Harvin debería abrirle algunas opciones en esa área el domingo, pero deberá tener cuidado de evitar a Rodgers-Cromartie, uno de los mejores esquineros de la liga marcando bombas este año (permitió solo 4 completos).
La batalla en la línea es aun más interesante. Una línea ofensiva que tranquilamente puede catalogarse como el punto más flojo de un equipo por demás talentoso, enfrenta a una caja que no se especializa en presionar (de hecho han vivido de fabricar presión desde la lesión de Von Miller), pero que tiene muy buen trabajo contra el acarreo. Terrence Knighton es el hombre del momento en la defensiva Del Rio, con un playoffs en el que se ha destacado en ambas facetas del juego. Knighton le da la facilidad a los Broncos de enviar solo 3 linieros defensivos en situaciones no precisamente obvias de pase y aun así controlar el tráfico.
Enfrentan a una línea que permitió 44 capturas en el año (piensen que ese numero podría ser dramáticamente peor si Wilson no tuviera la habilidad de piernas que tiene), pero que ha encontrado algo de balance desde el regreso de Russell Okung como tackle izquierdo. Entre Paul McQuistan y James Carenter han compartido snaps como guardia izquierdo (ninguno con resultados apreciables que mostrar). En general el mejor trabajo de la línea de los Seahawks ocurre alrededor de Okung (apenas 2 capturas permitidas y 4.5 yardas por acarreo a su alrededor).
Claro está, Marshawn Lynch hace gran parte del trabajo. Su habilidad para romper contactos y alcanzar consistentemente el segundo nivel en la caja es algo que los Broncos tendrá que detener de alguna forma. Denver suele colocar a Knighton, Sylvester Williams y Malik Jackson mezclados en la línea con la mano en el piso. Cualquiera puede generar presión en el backfield. La variante de esa alineación ocurre con Robert Ayers y Shaun Philips como alas clásicas de 3-4, con Knighton de tackle nariz y algún otro liniero en dos puntos sobre la línea. Tiene mucho de híbrido la manera en que Del Rio alinea a sus tackles y alas.
Una cuestión a la que deberán prestar enorme atención son las jugadas de zone-read. Seattle no vive y muere con ellas, pero hasta ahora han enviado muy pocas en las que Wilson se quede con el balón por diseño (ninguna en playoffs). Difícil pensar que con un equipo que tendrá a Harvin en el terreno, Denver pueda darse el lujo de espiar consistentemente a Wilson toda la noche. Un buen inicio de Lynch y un par de fintas bien vendidas pueden abrirle paso a un acarreo largo de Wilson.
 
Otras claves del enfrentamiento:
1.- Castigos: La ofensiva de Seattle fue tercera en la liga con 66 castigos. La defensiva de Denver la quinta de la liga con 60 castigos. No es precisamente el nivel de fineza que esperas de equipos que juegan en febrero, pero por algo estas son sus unidades menos publicitadas.
2.- Jermaine Kearse: Si en algún momento Seattle decide expandir el campo con receptores, Kearse siempre será la opción profunda por excelencia. En la ranura contra Bailey o Quentin Jammer puede generar serios problemas.
3.- Presión: Seattle permitió que Russell Wilson fuera el tercer pasador mas presionado de la liga este año. Denver ha podido sobrevivir a la ausencia de Von Miller con la buena labor de sus tackles defensivos. La presión por el centro que le genera problemas a cualquier pasador, puede hacer estragos contra uno de segundo año jugando el partido mas importante de su carrera. Lo malo es que si la presión no llega y Wilson escapa del bolsillo, tiene todas las herramientas para castigar a una endeble secundaria.
 
Equipos especiales: Kam Chancellor y Richard Sherman jugaron equipos especiales en la primera mitad de la temporada. Ese papel lo retomaron en el Campeonato de la NFC.  Seattle no solo tiene a un muy buen pateador de despejes en Jon Ryan, también tiene elementos y la misma filosofía de su defensiva en sus equipos especiales. De Britton Colquitt pueden decirse cosas buenas, pero la cobertura de devolución de patadas de Denver es promedio en el mejor de los casos. Después de su explosivo partido contra Baltimore en el divisional de 2012, Trindon Holliday ha vuelto a la zona de anotación en dos ocasiones y ha soltado 5 balones (3 recuperados por Denver). Es una moneda al aire particularmente peligrosa contra un equipo de filosofía tan agresiva. Steven Hauschka falló solo dos goles de campo en el año. Dos de sus tres conversiones de mas de 50 yardas fueron bajo techo (Atlanta y Minnesota), aun así los fallos pueden considerarse poco importantes. Matt Prater intento apenas 26 goles de campo este año. Aun con el impresionante récord de 64 yardas y la incuestionable potencia de su pierna, 5 de sus 7 intentos de mas de 50 yardas fueron en Mile High con “condiciones particulares”. Su único fallo, precisamente en un gol de campo de mas de 50 yardas, ocurrió en casa contra los Chiefs. El viento será factor para los pateadores y los 4 vienen de trabajar en condiciones adversas en casa. La diferencia la hará la calidad de personal alrededor de los pateadores.
 
PRONOSTICO: A finales de noviembre, después de haber limpiado a los Chiefs, Denver probó que no había defensiva capaz de detenerlos en la AFC. Si un rival quería intentarlo, tendría que ser de la NFC. Seattle llega como el único equipo desde los Bills de 1990 que no tiene en su roster a ningún jugador con experiencia de Super Bowl. Si quieren añadir un dato misceláneo extra a lo que rodea este partido, que sea ese. Siendo este un deporte de emparejamientos, Seattle tiene una ligera ventaja aun enfrentándose a una ofensiva como ninguna vista en el ultimo lustro. Su capacidad para jugar con el mismo libreto frente a cualquier oponente y poder mostrar resultados positivos, les entrega una ventaja mínima. Denver necesitará un partido de leyenda no solo de su pasador, sino de todo su elenco de reparto si quieren salir ilesos del partido más difícil de los últimos 2 años. SEATTLE 24 – DENVER 21.