viernes, 14 de enero de 2011

NFC Ronda Divisional: Seahawks en Bears.


Domingo 17 de octubre: Seattle gana en Soldier Field, ponen su record en 3-2 y lideran la NFC Oeste. Chicago queda con record de 4-2 al frente de la NFC Norte. Domingo 26 de diciembre: Seattle pierde su tercer partido en fila y el quinto en los últimos 6 que disputo. Quedan con record de 6-9 y una victoria contra San Luis los mete en playoffs y genera un debate alrededor de la liga sobre el sistema de clasificación. Chicago gana su segundo en fila y el séptimo en sus últimos 8 encuentros. Domingo 16 de enero: el equipo de 7-9 se enfrenta al de 11-4, habiendo sido uno de los responsables de esas 4 derrotas. Por eso la NFL es genial.

Seattle en Chicago: No se lo digan a ninguno de los que están buscando boletos para entrar a Soldier Field a ver el Campeonato de la NFC, pero los Bears tienen un serio problema. Y ese problema está lejos de ser que Seattle venga de ganarle a New Orleans. Si le preguntan a fanáticos promedio que no sean de Chicago, les dirán que el desastre más grande de la temporada fue el de New England, seguido por el de los Giants. El de New England tiene el festival de puntos permitidos y el de los Giants el colapso absoluto de la línea ofensiva con la consecuencia en la conmoción que le costó partido y medio a Jay Cutler. El tercero en esa lista, debería ser el partido de la semana 6 contra Seattle. Básicamente, porque los Bears permitieron 100 yardas terrestres de un equipo que solo consiguió hacer eso 6 veces en la temporada, porque permitieron 6 capturas, 10 hits y más de 20 presiones contra Jay Cutler y porque (y este es mi dato favorito) en tercera oportunidad convirtieron 0 de 12. El argumento de “todo lo que podía salir mal, salió mal” es admisible a medias. El 0% en conversiones de tercera oportunidad es la parte de lo que podía y salió mal. Pero los Bears mantuvieron varios de los problemas que presentaron aquel día en el resto de la temporada. La línea ofensiva siguió siendo un desastre. Las conversiones en tercera siguieron siendo un problema y la secundaria quedo expuesta cuando no se presento la presión de los 4 frontales. Como escribi en la previa del partido de Chicago en Green Bay, no hay equipo que ejecute mejor el libro sagrado de la defensiva Tampa 2 que los Bears. La consecuencia es que también sufren lo que puede salir mal de un esquema Tampa 2. Ejemplo: Chicago acumulo 34 capturas en la temporada regular. El número no es despreciable, aunque debió ser un poco mayor teniendo en cuenta la firma de Julius Peppers. El asunto es que contra Seattle, los Bears amasaron la astronómica suma de 1 hit, sin capturas. Los esquemas de presión se desactivan con pases cortos y pases de pantalla. Pero Matt Hasselbeck le completo pases de 24, 22, y 20 yardas a los Bears. Eso quiere decir que la presión no fue suficiente. Pero no descubro el agua tibia. Ron Mrinelli también lo noto y comenzó a enviar cargas de 5 y 6 jugadores. Algo que rompe con los cánones de la Tampa 2, pero que era necesario contra la buena protección que estaba recibiendo Hasselbeck. La consecuencia: muchas veces un esquinero quedaba mano a mano con un receptor. Hasselbeck exploto al que muchas veces quedaba solo. Contra Charles Tillman completo 11 de 14, 107 yardas, 5 primeras oportunidades y lanzo 1 TD. ¿Les suena familiar? Quizás porque lo decíamos la semana pasada sobre Jabari Greer. Dale buena protección y buen juego por tierra a Matt Hasselbeck y te va a matar con pases largos. Pero ahí no está el principal problema de Chicago. Su verdadero dolor de cabeza, está del otro lado del balon. Tengo más fe en la capacidad de Jay Cutler de la que muchos aceptarían jamás. Si, es inconsistente. Pero con el personal que tiene, alguien incluso debería considerarlo candidato al MVP (es 90% broma, 10% en serio). Después de ver la exhibición que dieron Raheem Brock y Chris Clemons la semana pasada, la gente en Chicago debe estar preparada para lo que sea. Lo que me sorprendió del esquema defensivo de Casey Bradley contra New Orleans fue la consistencia. Se comprometió con la presión de sus 4 frontales y en ella baso el resto del trabajo. Jamás se desespero y obtuvo resultados. Cutler y Brees no son la misma clase de pasadores. Pero el problema para Chicago es que contra Cutler si pueden enviar cargas a placer. De hecho, con la presión de los 4 frontales bastaría: entre Clemons y Brock acumularon 2.5 capturas, 5 hits y 8 presiones contra los tackles de Chicago. No creo que Bradley asuma demasiados riesgos, pero deberían considerar que Seattle tiene 4 frontales que presionan muchísimo y que eso indirectamente afecta el juego por tierra. En el partido de la semana 6, Matt Forte se quedo a bloquear 18 veces, salió por pase 16 veces y solo acarreo 8 veces. Si eso no es un logro de la presión de los Seahawks, avisen. Pronóstico: Seattle es un arma de destrucción masiva con un dispositivo de desactivación demasiado sencillo. Parar el acarreo es la consigna. Los Bears tienen record de 4-4 esta temporada en partidos en los que el rival corre 100 yardas. 7-1 cuando les corren menos de 100. Esa es la clave del partido. Y el lugar donde descansan los que buscan entradas para la semana que viene. Bears 23 – Seahawks 17.